La burbuja protagonizada por el Estado: lo que se suponía que eran activos seguros... la razón por la cual el mercado de bonos del Estado se convierte en una "bomba de tiempo".

La burbuja protagonizada por el Estado: lo que se suponía que eran activos seguros... la razón por la cual el mercado de bonos del Estado se convierte en una "bomba de tiempo".


"¿De dónde vendrá la próxima crisis financiera?" — Para muchos, lo primero que viene a la mente es el descontrol del sector financiero privado (bancos, hipotecas, banca en la sombra) como en 2008. Sin embargo, la columna "Beyond the obvious" del periódico alemán Handelsblatt advierte que el epicentro de la crisis se está trasladando a la **"deuda estatal (bonos del gobierno)"**. Un ligero cambio en las condiciones podría hacer que 2008 parezca una "fiesta de cumpleaños infantil", lo que indica una diferencia en la escala del problema.


1) Un "mar de deuda" de 346 billones de dólares — El aumento se debe a la deuda gubernamental

La columna primero presenta el hecho de que "el mundo se está ahogando en deuda". Según estimaciones del IIF (Instituto de Finanzas Internacionales), solo entre enero y septiembre de 2025, la deuda total mundial aumentó en aproximadamente 26.4 billones de dólares, alcanzando a finales de septiembre aproximadamente 345.7 billones de dólares (alrededor del 310% del PIB).


Lo importante es quién está tomando prestado. Se dice que el aumento de la deuda total se debe principalmente a
préstamos gubernamentales
más que al sector privado, y la columna enfatiza que "es el estado, no el sector privado, el que está impulsando el aumento".


Según las perspectivas del FMI, la deuda gubernamental de los países desarrollados podría llegar a cerca del 120% del PIB en promedio para 2030, y sin una consolidación fiscal seria, podría aumentar hasta aproximadamente 170% para 2050.


Aquí, lo que a menudo se pasa por alto no es el tamaño de los números en sí. El problema es que los bonos del gobierno se utilizan ampliamente en el sistema financiero como "activos seguros", "colateral" y "activos preferidos por regulación". Esto significa que si los bonos del gobierno se tambalean, el impacto se extenderá a través del "colateral" no solo a los bancos, sino también a los fondos de pensiones, seguros, fondos de inversión y mercados de commodities. La velocidad de propagación de la crisis podría ser más rápida que la de un colapso de burbuja del sector privado.


2) Nueva fragilidad en los "activos seguros" — Instituciones no bancarias y apalancamiento

El BIS (Banco de Pagos Internacionales) también ha emitido advertencias en la misma dirección que la columna. En un discurso en noviembre de 2025, el gerente general del BIS, Pablo Hernández de Cos, señaló que mientras la deuda gubernamental de los países desarrollados alcanza niveles casi récord desde la posguerra, la presencia de instituciones financieras no bancarias (NBFI) en el mercado de bonos del gobierno está aumentando, lo que plantea nuevos desafíos para la estabilidad financiera.


Un problema particular es el alto apalancamiento utilizado por fondos de cobertura y otros. Según Reuters, las "operaciones de valor relativo" realizadas con bonos del Tesoro de EE.UU. y otros, que buscan pequeñas diferencias de precio entre el mercado al contado y el de futuros, están aumentando, y hay muchos casos en los que se proporciona financiamiento en operaciones de colateral (repo) con condiciones cercanas a un **corte de cabello cero (sin descuento en el valor del colateral)**. La contención del apalancamiento es débil.


Lo peligroso de esta estructura es que cuanto más tranquilo está el mercado, más "bien parece funcionar". Un pequeño movimiento en los bonos del gobierno no genera grandes pérdidas y ganancias. Por eso el apalancamiento se acumula, y en el momento en que ocurre un aumento repentino de las tasas de interés o un shock de liquidez, puede desencadenarse una cadena negativa de llamadas de margen (demanda de garantía adicional) → venta de activos → caída de precios → más llamadas de margen.


3) Los bancos centrales ya no son "bomberos todopoderosos"

Desde 2008, el mercado ha aprendido que "al final, el banco central ayudará" en cada crisis. Pero ahora, la libertad de los bancos centrales es más limitada que entonces.

  • En un entorno donde la inflación puede resurgir fácilmente, los efectos secundarios de la flexibilización monetaria son significativos

  • Cuanto mayor es la deuda gubernamental, más se ve afectado el presupuesto por el aumento de los pagos de intereses, y se ejerce presión sobre el banco central para "apoyar los bonos del gobierno" (lo que se conoce como dominancia fiscal)

  • Como resultado, si se cuestiona la independencia del banco central, la confianza en los bonos del gobierno en sí misma puede tambalearse


El IIF señala que hasta 2026, mientras se espera un refinanciamiento de más de 16 billones de dólares en los países desarrollados, se planean estímulos fiscales en varios países, lo que podría aumentar la carga de la deuda y los costos de los intereses. Incluso un ligero endurecimiento del entorno de tasas de interés podría crear condiciones que faciliten el "jaque mate" fiscal.

4) ¿Cuál es el "detonante de la crisis"?: Un pequeño cambio en los parámetros puede ser fatal

El peligro de una crisis de bonos del gobierno es que el detonante puede parecer "pequeño" por sí solo. Por ejemplo,

  • una caída en la tasa de crecimiento (disminución de ingresos fiscales)

  • retrasos en el ajuste fiscal debido a conflictos políticos

  • precios y salarios pegajosos, eliminando el margen para recortar tasas

  • un cambio repentino en la oferta y demanda de inversores extranjeros, resultando en subastas fallidas


Estos, por sí solos, son solo un elemento de las noticias. Sin embargo, en un mundo donde el "saldo de la deuda × frecuencia de refinanciamiento × tasas de interés" se ha ampliado, un pequeño cambio puede aumentar drásticamente los pagos de intereses y reducir rápidamente el "margen fiscal". Y cuando el mercado juzga que "ni el banco central ni el gobierno pueden moverse", se enciende el fuego.

5) Reacciones en las redes sociales: Una visión dividida sobre la "deuda estatal"

El tema de discusión actual es especialmente divisivo en las redes sociales. Esto se debe a que es un tema donde la intuición y la macroeconomía chocan: "¿Es la deuda estatal igual que la deuda de los hogares?"


(A) Grupo "Deuda = Mala": Desconfianza política y enojo por el "uso"
En las comunidades financieras de Reddit, es común escuchar que "la deuda está bien si se invierte, pero al final se convierte en un 'despilfarro'". En una publicación, se compartió una analogía que dice que no tiene sentido pedir prestado más si solo aumenta el gasto "orientado a las elecciones".
La raíz de las emociones de este grupo es una fuerte desconfianza en que "los políticos siempre posponen la factura para el futuro". Por lo tanto, el debate sobre la crisis de los bonos del gobierno se conecta rápidamente más con la "calidad de la gobernanza" que con las "tasas de interés".


(B) Grupo "El Estado no es como un hogar": La idea de que el ahorro y la deuda son un espejo
Por otro lado, en el mismo hilo, se repite la explicación de que "si el sector privado tiene un exceso de ahorro, alguien debe asumir la deuda para que la economía funcione". Dado que el efectivo y los depósitos son "activos", se señala que detrás hay "la deuda de alguien".
Además, se observan comentarios que se inclinan hacia el discurso MMT (Teoría Monetaria Moderna), como que "un gobierno con poder de emisión de moneda no puede quebrar", y el debate tiende a convertirse en un intercambio entre "teoría" y "realidad política/inflación".


(C) Grupo "Este artículo resuena": Amplificación de la "advertencia" a través de compartir y difundir

En LinkedIn, se pueden ver publicaciones que comparten el enlace del artículo con la fuente: Handelsblatt. En las redes sociales, este tipo de "compartir" extiende silenciosamente la percepción de que "el riesgo de los bonos del gobierno no puede ser ignorado".

6) Entonces, ¿cómo prepararse?: Enfoques tanto de políticas como de mercado

Desde el punto de vista de las políticas, la dirección indicada por el gerente general del BIS es sugerente. Se necesita un conjunto de herramientas que abarque lo fiscal, monetario y de supervisión (prudencia), y se están discutiendo medidas como la expansión de la compensación central y la introducción de cortes de cabello mínimos para frenar el apalancamiento en el mercado de bonos del gobierno.

 
Al mismo tiempo, en el lado fiscal, lo principal es "no posponer los ajustes dolorosos". Como indica la perspectiva de deuda a largo plazo presentada en la columna, la inacción aumenta el riesgo de que "la factura llegue en forma de tasas de interés".

Desde la perspectiva de los inversores, empresas y hogares, en lugar de recomendar acciones específicas, en términos generales,

  • evitar un apalancamiento excesivo (especialmente en situaciones con cadenas de colateral)

  • asegurar liquidez (lo peor es no poder vender cuando se quiere)

  • verificar la resistencia ante el aumento de tasas de interés (duración, flujo de caja)
    Son preparativos importantes que se ajustan a la "forma de la crisis".



URL de referencia