「Solo me veo fea antes de la menstruación」La verdadera identidad de "Luteal Uglies" que se difunde en las redes sociales

「Solo me veo fea antes de la menstruación」La verdadera identidad de "Luteal Uglies" que se difunde en las redes sociales

"¿Solo yo? ¿O soy la persona más fea del mundo en este momento?"

Con estas palabras autocríticas, un video publicado en TikTok generó una gran repercusión. El fenómeno que la autora del video expresó es la sensación de que, justo antes de la menstruación, su piel, su rostro, su figura e incluso su autoevaluación cambian repentinamente.

En las redes sociales, cada vez más personas se refieren a esto como "Luteal Uglies". Traducido literalmente, significa "fealdad de la fase lútea", pero no es un término médico reconocido. Es una expresión nacida en Internet, surgida del proceso de compartir experiencias entre mujeres.

Sin embargo, la queja es tan específica que no puede ser descartada como una simple broma.

"La cara se hincha y el contorno se ve diferente", "La piel se vuelve repentinamente áspera", "La ropa que me quedaba bien ayer ya no me favorece", "No quiero verme en las fotos", "Pierdo la confianza para ver a la gente".

Además de los cambios en la apariencia, también hay voces que denuncian cambios físicos y emocionales como "el cerebro no funciona", "me siento triste sin razón", "me enojo con mi pareja" y "no quiero hablar con nadie".

El "yo antes de la menstruación" que se ha visibilizado en las redes sociales no es simplemente una preocupación estética. Está comenzando a ser visto como un problema que afecta el trabajo, las relaciones sociales, las relaciones de pareja y la autoestima de las mujeres.


Un video con 2.4 millones de reproducciones: "Soy yo"

Uno de los videos de TikTok presentado por la BBC fue reproducido aproximadamente 2.4 millones de veces y reunió cientos de comentarios.

En la sección de comentarios, abundaban las voces de empatía como "es exactamente lo que me pasa" y "es tan preciso que me enfurece". Parece que no eran pocas las personas que, a pesar de experimentar algo similar, no sabían que estaba relacionado con el ciclo menstrual.

En otro video, la autora preguntó: "¿Qué hace la gente para pasar la fase lútea un poco más fácilmente?". Se compartieron diversas estrategias, como usar ropa cómoda y evitar los espejos, comer dulces, ver televisión y mantener cierta distancia de su esposo o pareja.

La cantidad de reacciones indica que hay más personas de las que se imaginaba que sienten que "durante unos días antes de la menstruación, dejan de ser ellas mismas".

Por otro lado, es importante tener cuidado con los consejos en las redes sociales. Aliviar el malestar con alcohol, someterse a dietas extremas o consumir grandes cantidades de suplementos sin una base clara puede empeorar la salud en lugar de mejorar los síntomas.

Obtener empatía y obtener un tratamiento médico adecuado no siempre son lo mismo.


"Luteal" se refiere a la fase lútea

Luteal proviene del inglés "luteal", que en japonés significa "fase lútea".

El ciclo menstrual generalmente se divide en dos grandes fases: la fase que va desde el inicio de la menstruación hasta la ovulación, y la fase que va desde la ovulación hasta el inicio de la siguiente menstruación. La fase posterior es la fase lútea.

La fase lútea comienza después de la ovulación y termina con el inicio de la menstruación si no se establece un embarazo. Aunque hay variaciones individuales, generalmente se considera que dura entre 10 y 17 días, siendo más común entre 12 y 14 días.

Después de la ovulación, el folículo que liberó el óvulo se transforma en un tejido llamado "cuerpo lúteo". El cuerpo lúteo secreta principalmente progesterona, preparando el endometrio para recibir un óvulo fecundado. Si no se establece un embarazo, el cuerpo lúteo se reduce y los niveles de progesterona y estrógeno disminuyen, comenzando así la menstruación.

La respuesta a estas fluctuaciones hormonales varía significativamente entre las personas. Algunas no sienten casi ningún cambio, mientras que otras experimentan un malestar intenso en un momento determinado cada mes.

En otras palabras, no es que "todas se vuelvan feas durante la fase lútea". Tampoco se puede afirmar que la apariencia objetiva cambie drásticamente de repente.

Lo que podría estar ocurriendo es una combinación de cambios físicos, como hinchazón o problemas en la piel, junto con una caída del estado de ánimo y una disminución de la autoevaluación, lo que lleva a percibir la propia apariencia de manera más negativa de lo habitual.


¿Por qué la piel y el rostro se ven diferentes?

Un experto en hormonas femeninas entrevistado por la BBC explicó que los cambios hormonales pueden afectar la piel, el colágeno, el sueño y el estado de ánimo.

Los cambios físicos que se denuncian con frecuencia antes de la menstruación incluyen sequedad y opacidad de la piel, brotes, aumento de la producción de sebo, hinchazón del rostro y el cuerpo, sensación de hinchazón abdominal, y tensión o dolor en los senos.

Si el cuerpo tiende a retener más líquidos, es posible que al despertar se sientan los párpados o las mejillas hinchadas. Aunque el peso sea el mismo, el abdomen puede sentirse hinchado y la ropa puede parecer más ajustada.

El cambio en la cantidad de sebo puede provocar acné o brotes en algunas personas. Si la calidad del sueño disminuye, puede llevar a ojeras y una expresión cansada.

Cuando estos pequeños cambios se acumulan, uno puede sentir que la persona en el espejo es "completamente diferente".

Sin embargo, no todos los problemas de piel o hinchazón pueden explicarse únicamente por la fase lútea. La dieta, la falta de sueño, el estrés, enfermedades de la piel, medicamentos y otros problemas de salud, como los relacionados con la tiroides, también pueden influir.

Para confirmar la relación con el ciclo, puede ser útil registrar los síntomas diarios y los días de menstruación durante varios meses.


"Es como si mi cerebro estuviera en cámara lenta"

Los cambios que ocurren durante la fase lútea no se limitan a la apariencia.

Una mujer de 25 años entrevistada por la BBC relató que en la segunda mitad de su ciclo experimenta una fuerte sensación de hinchazón, siente que su piel está opaca y áspera, y sus senos se sienten pesados y doloridos.

Lo más grave es el impacto en la función cognitiva y el estado de ánimo.

Ella explicó que siente como si su cerebro funcionara en cámara lenta, se vuelve más torpe de lo habitual y olvida más cosas. Pierde la motivación, evita interactuar con personas y se siente deprimida.

En el síndrome premenstrual, conocido como PMS, pueden aparecer síntomas como disminución de la concentración, fatiga, problemas de sueño, cambios de humor, irritabilidad, ansiedad y depresión. Si los síntomas físicos y mentales ocurren simultáneamente, es posible que disminuya la eficiencia en el trabajo y aumenten los errores que normalmente no se cometerían.

Sin embargo, en el lugar de trabajo, no siempre es posible detener las actividades según el ciclo menstrual.

Las reuniones con clientes, la atención al público, las presentaciones, las sesiones de fotos, los exámenes y la crianza de los hijos continúan independientemente del estado de salud. Si la persona no comprende la causa de su malestar, puede culparse innecesariamente pensando "no soy buena en mi trabajo" o "no estoy esforzándome lo suficiente".

Una mujer autónoma le dijo a la BBC que el acné, la hinchazón y la falta de concentración afectan significativamente su confianza al tratar con clientes. Sin embargo, también señaló que no puede detener su agenda de trabajo debido a los cambios hormonales.

Estas palabras indican que los problemas de la fase lútea no solo están relacionados con el estado de ánimo personal, sino también con la forma de trabajar y las estructuras sociales.


Impacto en las relaciones con la pareja y amigos

Si la irritabilidad y la ansiedad aumentan durante la fase lútea, también pueden surgir cambios en las relaciones personales.

Acciones de la pareja que normalmente se tomarían con humor pueden irritar. Se puede hablar demasiado de uno mismo con amigos y luego arrepentirse. Por el contrario, se puede evitar responder mensajes y distanciarse de las relaciones personales.

Una mujer de 30 años entrevistada por la BBC dijo que durante la fase lútea tiende a hablar demasiado con sus amigos y luego se arrepiente, o se aísla y también se arrepiente.

Para ella, no es simplemente "estar de mal humor". Siente desesperación y dolor, y a veces recuerda de repente experiencias vergonzosas o dolorosas del pasado.

También experimenta síntomas como dificultad para encontrar las palabras adecuadas, visión borrosa y falta de concentración en las conversaciones, lo que le avergüenza tener que ocultar en el trabajo.

Y cuando comienza la menstruación, el malestar se alivia repentinamente.

Cuando los síntomas se repiten según el ciclo, es significativo que la persona y quienes la rodean conozcan el patrón. Aunque no se pueda resolver completamente "por qué estoy tan enojada ahora" o "por qué he perdido la confianza de repente", comprender que es un cambio temporal y predecible puede facilitar evitar decisiones impulsivas.

Se pueden considerar estrategias como posponer decisiones importantes o conversaciones serias, no sobrecargar la agenda y comunicar el estado de salud a la familia o la pareja con anticipación.

Sin embargo, no es apropiado pensar "no importa lo que diga porque estoy en la fase lútea". Comprender la influencia hormonal no es para eludir responsabilidades, sino para encontrar formas de protegerse a uno mismo y a los demás.


El sufrimiento de ser descartada como "solo PMS"

Durante mucho tiempo, los síntomas premenstruales han sido tratados como "algo que le pasa a todo el mundo", "algo que hay que soportar" o "pensar demasiado".

Algunas personas han experimentado que les digan "solo necesitas descansar un poco", "come algo dulce y se te pasará", o "solo estás emocional porque estás antes de tu período".

Por supuesto, si los síntomas son leves, el descanso o la mejora de los hábitos de vida pueden aliviar el malestar. Sin embargo, es peligroso agrupar situaciones en las que la concentración disminuye tanto que no se puede trabajar, el auto-desprecio es tan fuerte que no se puede salir, o las relaciones personales están en riesgo cada mes, como "algo común".

El PMS se refiere a un estado en el que los síntomas físicos y mentales que aparecen antes de la menstruación se repiten y afectan la vida diaria. Si los síntomas son más graves y la vida diaria se ve significativamente afectada por una fuerte depresión, ansiedad, ira o desesperación, también se debe considerar la posibilidad de un trastorno disfórico premenstrual, conocido como PMDD.

El término "Luteal Uglies" en las redes sociales no significa automáticamente PMS o PMDD.

No se puede diagnosticar una enfermedad solo por insatisfacción con la apariencia. Sin embargo, detrás de palabras ligeras, puede haber síntomas que requieren tratamiento o apoyo especializado.

Es beneficioso interesarse por el propio ciclo a partir de una palabra de moda en las redes sociales, pero no se debe depender únicamente de las redes sociales para un diagnóstico.


Lo que se puede hacer para protegerse

Uno de los métodos recomendados por las instituciones especializadas es llevar un registro de los síntomas.

Además de registrar el día en que comienza la menstruación, se deben anotar diariamente de manera sencilla la hinchazón, los problemas de piel, el apetito, las horas de sueño, la concentración, el estado de ánimo, la irritabilidad y la ansiedad. Al revisar al menos dos o tres ciclos, será más fácil confirmar si los síntomas se concentran antes de la menstruación o si continúan durante todo el mes.

Estados similares a los síntomas de la fase lútea pueden ocurrir en casos de depresión, trastornos de ansiedad, enfermedades de la tiroides, fatiga crónica, migrañas, entre otros. Si el estado de ánimo bajo persiste después de la menstruación o si el momento de los síntomas no coincide con el ciclo, es mejor consultar a un profesional médico para considerar otras causas.

En cuanto al estilo de vida, se recomienda dormir lo suficiente, hacer ejercicio moderado, llevar una dieta equilibrada y asegurarse de tener tiempo para reducir el estrés.

Reducir el consumo de alimentos con alto contenido de sal puede ayudar a aliviar la hinchazón. El consumo excesivo de alcohol puede afectar negativamente el sueño y el estado de ánimo, por lo que quienes experimentan un aumento del malestar antes de la menstruación deberían reconsiderar la cantidad que consumen.

Por otro lado, los suplementos y productos de salud no han demostrado ser efectivos para todas las personas. Dado que pueden interactuar con medicamentos que se estén tomando, es recomendable consultar con un médico o farmacéutico antes de usarlos de manera continua.

Si los síntomas afectan la vida diaria, el tratamiento hormonal, la terapia cognitivo-conductual y los antidepresivos pueden ser opciones. El tratamiento adecuado varía según el tipo y la gravedad de los síntomas, el deseo de embarazo, las enfermedades preexistentes y los medicamentos que se estén tomando.


El "nombre" y el alivio que proporcionan las redes sociales

El término "Luteal Uglies" conlleva el riesgo de una negación excesiva de la apariencia.

Si más personas comienzan a asociar el valor de las mujeres con su apariencia y piensan que "no deberían mostrarse antes de la menstruación", podría generar nuevos complejos sobre la apariencia. También es necesario cuestionar la cultura que describe la hinchazón facial o el acné como "feos".

Por otro lado, hay personas que han encontrado alivio gracias a este término.

Personas que perdían la confianza en sí mismas en el mismo momento cada mes se dieron cuenta, al ver el video, de que "no eran las únicas". Un malestar sin explicación recibió un nombre, y comenzaron a registrar su ciclo menstrual. Si es necesario, consultan a un profesional médico.

Las redes sociales pueden ser un lugar donde se minimiza el malestar o un lugar donde se visibilizan experiencias que antes no se compartían.

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