La liofilización del perro de un influencer genera controversia, gran debate en línea

La liofilización del perro de un influencer genera controversia, gran debate en línea

Cómo despedir y recordar a una mascota fallecida. Cremación, entierro, accesorios con cenizas, fotos conmemorativas: a medida que aumentan las opciones, también lo hace el peso de la frase "no hay una respuesta correcta". En este contexto, un influencer eligió conservar a su perro fallecido mediante "liofilización". La publicación se difundió rápidamente, desencadenando un debate típico en las redes sociales, con fuertes sentimientos de aversión y empatía.


Qué ocurrió: la exhibición del "cuerpo" liofilizado

Según los informes, ella decidió mostrar cómo conservaba a su perro fallecido en una vitrina debido a las numerosas preguntas sobre qué había hecho con él. En el video, se veía al perro conservado en un estado "cercano al de cuando estaba vivo" dentro de la vitrina, y también se mostraba abrazándolo. Ella explicó que esta elección no era simplemente por extravagancia, sino porque "era doloroso no poder volver a ver su rostro" y "tenerlo de vuelta en casa era un consuelo".


Sin embargo, desde el momento en que se publicó en las redes sociales, las reacciones de los espectadores no fueron unánimes. Más bien, desde el principio estuvieron divididas. La razón es simple: esto es tanto un "acto de duelo" como un "contenido visual" al presentarse en formato de video.


El centro de la crítica: "Inquietante", "Falta de dignidad", "No lo muestres"

Las críticas se dividen principalmente en tres categorías.


1) Aversión fisiológica (inquietante, aterrador)
"Los ojos están abiertos y parece estar vivo", "No me sentiría cómodo teniéndolo en casa", "La herida de la pérdida se reabre cada vez" — estas reacciones surgen del impacto visual antes que de cualquier consideración ética. Muchas personas sienten una fuerte resistencia a tener en su espacio cotidiano algo que les recuerde la muerte.


2) Desde la perspectiva del bienestar animal y la dignidad (pobre animal, tratado como objeto)
Las críticas de "no trates el cuerpo como un accesorio" y "se compromete la dignidad del perro" se centran más en la "exhibición" y el "acto de levantarlo para mostrarlo" que en el acto de conservación en sí. Aunque el objetivo sea el duelo, para terceros puede parecer un "espectáculo". Esa es la chispa que encendió el conflicto.


3) La publicación en redes sociales en sí misma (hazlo en tu casa)
La crítica más severa es: "Si es un duelo personal, haz lo que quieras. Pero no lo publiques en internet". Es decir, el problema no es tanto la técnica de liofilización, sino el acto de visualizarlo y difundirlo. La aversión al mecanismo de las redes sociales que convierte la pérdida en contenido se suma a la crítica, llegando incluso a afirmar que "utilizó al perro para satisfacer su necesidad de aprobación".


El centro de la defensa: "Cada uno tiene su forma de llorar", "Una nueva forma de duelo"

Por otro lado, quienes defienden también tienen argumentos lógicos.


1) El duelo es individual y no es algo que otros deban decidir
Así como hay diversas formas de duelo cuando se pierde a un familiar, también debería haber diversidad en el duelo por las mascotas. Si la persona dice que "le consuela", es violento que los demás le digan "es repugnante, deja de hacerlo".


2) La liofilización es "una opción más" y simplemente no es conocida
Según los informes, la publicación de la persona hizo que otros dijeran "es la primera vez que oigo hablar de esta opción" y "personas con los mismos sentimientos se sienten aliviadas". En una cultura donde la cremación y el entierro son la norma, el hecho de que existan otras opciones tiene su propio valor.


3) La crítica se ha exagerado (se está interviniendo demasiado en el duelo de los muertos)
"Eso es tu perspectiva", "Si no te gusta, no lo veas" — hay un número considerable de personas cansadas de la "policía moral" en las redes sociales. La defensa no solo protege la elección personal, sino que también es una resistencia al linchamiento en línea.

El punto de discusión no es la "liofilización", sino el problema del "duelo visible"

La esencia de esta controversia no es tanto la técnica de conservación, sino el fenómeno de cómo el duelo se convierte en un bien público cuando se visualiza en las redes sociales.


El acto de abrazar en silencio un recuerdo en casa es comprensible para muchos. Sin embargo, en el momento en que se convierte en un video, con música y subtítulos, los espectadores adquieren la posición de "observadores". Entonces, no solo se solidarizan con el dolor de la persona, sino que también comienzan a evaluar la presentación, el contexto, el momento y el "significado de mostrar esto". El dolor es personal, pero la publicación es pública.


Además, para un influencer, las publicaciones son parte de su vida, vinculadas a ingresos y difusión. Es natural que los espectadores duden y piensen "eso no es un duelo, es contenido". Esto crea una tensión diferente a la de una publicación de duelo de una persona común.


La diversificación del duelo por mascotas y la realidad de que la sociedad no está al día

Legalmente, las mascotas se clasifican como "objetos", pero emocionalmente son familia. Por eso, la despedida es profunda y la pérdida se prolonga. Recientemente, han aumentado los servicios que "mantienen la conexión", como colgantes de cenizas, conservación de pelo, tecnología de clonación y joyería conmemorativa. La liofilización puede considerarse una extensión de esto.


Sin embargo, la sociedad aún no tiene un protocolo común sobre cómo manejar la muerte de una mascota. Al no haber rituales establecidos como los funerales, cuando las elecciones individuales se visualizan, es fácil que surjan conflictos de valores. Este escándalo es un ejemplo de cómo esa discrepancia se manifiesta rápidamente.


Más que "correcto", "límites": ¿qué provoca aversión?

El núcleo de la crítica, en última instancia, trata sobre "límites".

  • ¿Hasta qué punto se debe conservar el cuerpo "como en vida"? (ojos, postura, proximidad para tocar)

  • ¿Se debe mantener en privado o mostrar a otros?

  • ¿Cuándo la expresión del dolor comienza a parecer una "puesta en escena"?

  • ¿Cuándo el amor por una mascota comienza a parecer "posesión"?


Los límites varían según la persona. Por eso, "repugnante" y "consolador" pueden coexistir. Y las redes sociales no son un lugar donde las diferencias de límites se medien cuidadosamente; están estructuradas para que las emociones fuertes se expresen con palabras fuertes. Como resultado, independientemente de la intención de la persona, el escándalo fácilmente se convierte en un "juicio moral".

Lecciones de este evento: para emisores y receptores

Finalmente, quiero resumir las lecciones que nos deja esta controversia.


Para los emisores

  • Si vas a publicar un duelo personal, necesitas diseñarlo teniendo en cuenta "cómo lo recibirán los demás".

  • Especialmente las expresiones que tratan con cuerpos o muerte, cuanto más sensibles sean, más probable es que generen malentendidos y reacciones adversas.

  • Además de decir "me ha consolado", también es importante considerar la realidad de que "hay personas que no quieren verlo" (avisos, moderación en la expresión) para prevenir escándalos.


Para los receptores

  • No confundas tu aversión personal con una "justicia universal".

  • Sin embargo, la sensación de "no quiero que se muestre" también puede ser una reacción legítima en el espacio público.

  • Antes de negar el dolor del otro, es más constructivo verbalizar "esto es lo que me molestó (límites)".


La tristeza de perder una mascota no es ajena a nadie. Por eso, este escándalo no es solo un chisme, sino que indica que nuestra "distancia con la muerte" y "formas de duelo" están en proceso de actualización. No se trata de si la liofilización es correcta o incorrecta, sino de "dónde trazar la línea entre lo privado y lo público". Creo que esa línea será cada vez más cuestionada en el futuro.



Fuentes