El impacto del "deseo de ser tocado" en la mente y el cuerpo: "Querer tocar" no es igual a deseo sexual: La ciencia de la "privación táctil" (hambre de contacto)

El impacto del "deseo de ser tocado" en la mente y el cuerpo: "Querer tocar" no es igual a deseo sexual: La ciencia de la "privación táctil" (hambre de contacto)

1. Esa "soledad" la piel la percibe antes que las palabras

"No sé por qué, pero me siento inquieto", "Me siento seco emocionalmente", "No me siento satisfecho incluso cuando me encuentro con otras personas" ──tendemos a atribuir estas sensaciones a nuestra imaginación. Sin embargo, el cuerpo es más honesto.


Desde el momento en que nacemos, recibimos el mundo a través de la piel. Apretar una mano, tocar un hombro, dar un abrazo. Estas "interacciones seguras y deseables" transmiten "estás bien aquí" a través de un canal diferente al de la conversación.


En los últimos años, este estado de falta crónica de contacto se ha denominado en inglés como touch-starved (hambriento de contacto) o skin hunger (hambre de piel). Lo importante es que esto puede ocurrir incluso si el contacto no es "cero". Puedes tener una pareja o muchos amigos, pero vivir una vida con casi ningún contacto físico. Además, esta falta no solo afecta el "estado de ánimo", sino que también puede influir en el bienestar físico y mental.


2. "Querer tocar" no siempre es deseo sexual──Sed de un toque intencionado

El deseo de contacto no es necesariamente un deseo sexual. Quieres tomar la mano de alguien. Quieres que te pongan suavemente una mano en la espalda. Quieres dormir acurrucado en el sofá.


Una mujer dijo que, debido a su tardía experiencia amorosa, sintió durante mucho tiempo el deseo de ser tocada "con intención" por alguien. No era un contacto accidental, sino un toque con la intención de decir "me importas". Cuando compartió este sentimiento en las redes sociales, recibió mucho apoyo. La sed de contacto no es una debilidad personal, sino un "deseo difícil de expresar" que existe ampliamente en la sociedad.


3. El contacto puede ser un "interruptor de seguridad" para el cerebro

El contacto deseado, consensuado y seguro. La investigación sugiere que este tipo de contacto puede ayudar a regular las emociones.


Por ejemplo, se ha informado que la actividad de la amígdala en el cerebro (una región involucrada en el procesamiento de emociones, especialmente la vigilancia y el miedo) se calma, o que se libera oxitocina (una hormona asociada con el apego y la seguridad). Además, se señala que pueden mejorar indicadores de salud como la variabilidad de la frecuencia cardíaca, reducir el estrés, la ansiedad y el dolor, y disminuir la presión arterial y las hormonas del estrés (cortisol).


Lo interesante es que el contacto tiene un "lenguaje diferente al de las palabras". El psicólogo James A. Coan afirma que el contacto transmite conexión y cuidado al cerebro de manera más clara que las palabras. Por eso, cuando las palabras de consuelo no son suficientes, un simple apretón de manos puede regular la respiración de repente.


4. ¿Por qué ahora hemos reducido el contacto?

El aumento de la falta de contacto tiene varias "razones sociales" subyacentes.


4-1. Menos tiempo para encontrarse, más tiempo frente a la pantalla

Con la eficiencia en el trabajo y la vida, y la digitalización, el tiempo que pasamos "en el mismo lugar con otras personas" ha disminuido notablemente. Golpear el hombro durante una charla, dar un abrazo al despedirse, esos contactos naturales desaparecen simplemente al "no reunirse".


4-2. Se ha vuelto difícil "leer" el contacto

El contacto también tiene el papel de medir la temperatura de una relación. Dacher Keltner, quien investiga el contacto y las emociones, explica que el contacto es parte del coqueteo (exploración de una ligera intimidad) y que al chocar o tocar ligeramente, se puede verificar el interés del otro.


Sin embargo, si no estás acostumbrado al contacto, se vuelve difícil "leer" esas señales. No solo en el amor, sino también en la amistad, el trabajo y la familia.


4-3. Mayor conciencia sobre el consentimiento, el poder y la seguridad

Aunque el contacto sea "bueno", un toque no deseado puede herir. En los últimos años, hemos aumentado nuestra sensibilidad hacia el acoso y las dinámicas de poder. Este es un cambio muy importante. Sin embargo, este aumento de conciencia también tiene el lado de restringir incluso el "contacto seguro y deseable".


Coan señala que la sociedad moderna se ha vuelto "muy ansiosa" y que la mayor sensibilidad hacia las relaciones de poder en el trabajo, por ejemplo, ha llevado a más vacilación incluso con contactos seguros y deseables. El problema no es el contacto en sí, sino la "dificultad de formar consensos" que permite el contacto.


5. Reacciones en las redes sociales: empatía y vacilación emergen simultáneamente

Cuando este artículo (y los episodios citados) se difundieron, se destacaron tres reacciones principales en las redes sociales.

 


5-1. "Lo entiendo. No sé por qué, pero no me siento satisfecho"

En LinkedIn, en una publicación que compartía el artículo, se recibieron comentarios como "Puedo sentir claramente los días en que me faltan abrazos". Otro comentario, basado en la experiencia de un terapeuta de masajes, decía que "las personas se curan con la sensación de ser 'vistas' y 'testigos', y con un toque cuidadoso", sugiriendo que el contacto no es solo placer, sino que se asocia con "reconocimiento" y "seguridad".


5-2. "El contacto es importante. Pero también da miedo"

Junto con la empatía, también prevalece la sensación de que "el contacto puede generar malentendidos" y "es especialmente difícil en el trabajo". Esta es una de las razones por las que la propuesta de "aumentar el contacto" no se traduce fácilmente en práctica.


Por eso, como solución realista, la "verbalización" y la "distribución de opciones" que se tratan en el siguiente capítulo son importantes.


5-3. Reevaluación de "tocarse a uno mismo"

En respuesta a métodos como el autoabrazo (abrazarse a uno mismo) o el auto-toque como cepillarse la piel, que aparecen en la segunda mitad del artículo, muchas personas reaccionaron diciendo "puedo intentarlo" o "es vergonzoso, pero si funciona, quiero hacerlo".


De hecho, una mujer dijo que, aunque al principio se sintió avergonzada, repitió un método que le enseñó su terapeuta para "abrazarse fuertemente, estimular puntos de presión y balancear el cuerpo de lado a lado", y experimentó sus efectos.


6. Cómo aumentar el "contacto seguro"

Lo importante aquí es que "aumentar el contacto" no significa "acercarse forzadamente". El contacto se convierte en "nutriente" solo cuando hay consentimiento y contexto. Por lo tanto, quiero proponer algunas opciones prácticas.


6-1. Primero, crear "consenso verbal"

Las personas que sienten falta de contacto son, de hecho, las que más "temen decirlo". Si son rechazadas, se lastiman, y no quieren que las vean de manera extraña. Sin embargo, como dice Coan, "si quieres más contacto, pídeselo", es el camino más corto, aunque parezca un rodeo.


Concretamente, las siguientes expresiones son realistas.

  • "¿Puedo darte un abrazo hoy?" (se puede responder con sí/no)

  • "Me tranquiliza tomar de la mano, ¿cómo te sientes ahora?" (respetando el estado del otro)

  • "¿Hay días en que no te gusta que te toquen?" (verificando los límites del otro)

6-2. Distribuir el "rol" del contacto (no concentrarlo solo en el amor)

Si confías el contacto solo al amor, el período sin él se prolonga. Al distribuirlo entre amigos, familia, comunidad, deportes o danza, donde el cuerpo se acerca naturalmente, se reduce la presión. Por supuesto, el consentimiento del otro es fundamental, pero es más fácil evitar "no tener contacto si no tienes pareja".

6-3. Usar mascotas y herramientas no como "sustitutos" sino como "apoyo"

Muchas personas encuentran consuelo en el calor de sus mascotas. En el artículo, se menciona el ejemplo de un perro que se sube al regazo y alivia la soledad. Sin embargo, las mascotas no reemplazan completamente el contacto humano. Es más realista usarlas sabiamente como apoyo.

6-4. Auto-toque: más que vergüenza, "si funciona o no"

El auto-toque es una opción sorprendentemente efectiva cuando el contacto es difícil.


La investigadora Tiffany Field sugiere que cepillarse la piel con las manos o los codos, o masajearse, puede proporcionar beneficios similares. El autoabrazo, el automasaje, el rodillo de espuma, las mantas pesadas, etc., son formas de dar "presión de seguridad al cuerpo" y son una entrada accesible.


7. Lo que el debate sobre "aumentar el contacto" debe proteger

Cuando hablamos del valor del contacto, siempre hay algo que debemos proteger. Eso es el límite y el consentimiento.


El contacto no es una panacea. Para las personas con traumas o hipersensibilidad sensorial, el contacto puede ser una carga. La "significación del contacto" varía según la cultura y el entorno familiar. Debemos respetar esas diferencias.


Dicho esto, también podemos decir esto.


Cuanto más crezca la cultura del consentimiento, más "contacto seguro" debería ser posible. Porque en una relación donde se pueden verificar los límites, no hay necesidad de temer al contacto. El debate sobre el contacto no es sobre acercarse, sino también sobre "practicar el manejo cuidadoso de los límites mutuos".


8. Finalmente──Hacia un mundo que extiende la mano

Se presenta un episodio en el que alguien extiende la mano a un desconocido durante la turbulencia en un avión. Culturalmente, puede parecer "un poco extraño". Pero la situación hace que la gente sea honesta.


Lo que buscamos no es una cercanía excesiva. Es un pequeño contacto que brinda seguridad.
Tomar de la mano. Tocar un hombro. Dar un abrazo. O abrazarse a uno mismo hoy.


Cada uno de estos gestos regula el ritmo cardíaco y la respiración antes que las palabras. En una era en la que la ansiedad sobre el contacto ha aumentado, creo que es necesario diseñar "calidez basada en el consentimiento y el respeto".



Referencias