Aranceles, medidas duras, desconfianza en las alianzas: razones por las que más personas sienten que "Estados Unidos ha empeorado".

Aranceles, medidas duras, desconfianza en las alianzas: razones por las que más personas sienten que "Estados Unidos ha empeorado".

"Peor de lo que imaginaba."—Así comienza un ensayo que se está difundiendo en Estados Unidos. Al reflexionar sobre un año de la reelección de Trump (lo que se conoce como "Trump 2.0"), el autor afirma que "errores", "confusión" y "fatiga institucional" están ocurriendo simultáneamente. Lo importante aquí es que no se reduce simplemente a una cuestión de "gustos o disgustos". El ensayo describe un proceso en el que "la forma misma de operar la política" ha cambiado, más allá de la validez de las políticas individuales, acumulando ansiedad en la vida cotidiana.


¿Qué ha sucedido en un año?—La velocidad a la que el "cansancio de las noticias" no puede seguir

Los eventos enumerados en el ensayo son todos lo suficientemente significativos como para ser grandes incidentes por sí mismos. Desde el caos en las políticas arancelarias, despidos masivos y recontrataciones en agencias gubernamentales, inestabilidad en torno a la atención médica y la seguridad social, movimientos que recuerdan la presión judicial sobre los adversarios políticos, hasta temas que generan preocupación sobre el impacto en la salud pública y las medidas contra las enfermedades infecciosas—todo esto refuerza la sensación de "no saber por dónde empezar".


Este "multievento" es precisamente el núcleo del ensayo. Cuando las crisis son continuas, la gente se "acostumbra" antes de enojarse por cada una de ellas. Acostumbrarse no es indiferencia. Más bien, el agotamiento de "nada cambia aunque me enoje" reduce la motivación para participar en política. Lo que el autor teme es precisamente esta "normalización del estado de emergencia".


Las cifras que muestran "decepción"—La intensidad del apoyo y la creciente evaluación negativa

Es un hecho que algunas personas pueden sentir que el tono del ensayo es "exagerado". Sin embargo, las duras cifras de las encuestas de opinión indican al menos que "la crítica no es solo una voz aislada".


Por ejemplo, en los informes internacionales que citan encuestas de CNN, se muestra que más de la mitad de las personas consideran el primer año del gobierno de Trump como un "fracaso" y que hay una opinión generalizada de que la respuesta a los costos de vida es insuficiente. Además, en otra encuesta a gran escala, se presentan resultados que indican que la tasa de aprobación ha caído significativamente en "territorio negativo", y que hay más personas que sienten que el país ha "empeorado" en lugar de "mejorado".


Lo interesante aquí es la estructura de "una base de apoyo sólida, pero el resto se está alejando". Mientras que los partidarios fervientes continúan afirmando con fuerza, la desconfianza está aumentando entre los independientes y los moderados, quienes perciben que la política no está avanzando en una dirección que mejore "su propia vida". La división se profundiza no tanto por las diferencias de opinión en sí, sino porque se fortalece la sensación de que "aunque estamos viendo la misma realidad, estamos hablando de mundos diferentes".


Lo que simboliza el "escándalo de Groenlandia"—Política impulsiva que sacude a los aliados

El ensayo menciona como un caso emblemático el escándalo en torno a Groenlandia. Si la diplomacia se mueve más por obsesiones personales o la lógica de "transacciones" que por debates sobre intereses nacionales o seguridad, es natural que las relaciones de alianza se tambaleen.


En el ámbito de la política internacional, las "palabras" crean la realidad. Insinuar aranceles, avanzar en la soberanía, sugerir la posibilidad de fuerza militar. Estas posturas también estimulan la política interna del país contrario, creando un ambiente de "es un riesgo asociarse con Estados Unidos". De hecho, en los medios europeos y foros internacionales, es notable la tendencia a argumentar que la diplomacia de Trump está erosionando la confianza en las alianzas y aumentando el costo de la credibilidad de Estados Unidos. El ensayo considera que esto ha entrado en un "territorio que no puede ser tomado como una broma".


¿Por qué no se detiene?—El encogimiento de "Congreso", "dentro del partido" y "sistema"

El ensayo plantea la pregunta de "¿por qué no se puede detener esto, incluso habiendo llegado tan lejos?". El autor describe la razón del silencio dentro del partido como una mezcla de "miedo" y "dependencia". Oponerse a un líder fuerte puede costar la vida política. Vendrán ataques de los partidarios. Se puede perder en las primarias. Estos temores bloquean el debate político y debilitan los frenos a las desviaciones de carácter y comportamiento.


Lo más complicado es que la salud del sistema depende de la "aplicación de las reglas". La democracia no puede ser protegida solo por el texto de la ley. Prácticas, moderación, responsabilidad, respeto por los hechos—cuando estos "pilares invisibles" se rompen, aunque los procedimientos se mantengan formalmente, en esencia se vacían. Lo que el ensayo teme es precisamente ese vaciamiento.


"Apoyar sabiendo que es mentira"—La distorsión psicológica

Otro enfoque del ensayo es la posibilidad de que "los partidarios no es que no sepan que es mentira", sino que "no les importa aunque lo sepan". Aquí se condensa la dificultad de la política moderna. No es un problema de malentendido de los hechos, sino un problema de valores y sentido de pertenencia.


Para algunos partidarios, la política es más una cuestión de "ganar o perder" que de "corrección", es el placer de derrotar al "enemigo", es la "historia que recuperamos". Por eso, más que la precisión de las declaraciones, lo que se evalúa es "a quién se hizo enojar" o "a quién se silenció". El ensayo advierte que esta psicología destruye el espacio de debate en la democracia.


Reacciones en las redes sociales—Enojo, resignación, burla y ansiedad por la vida

Cuando un ensayo como este se vuelve tema en las redes sociales, las reacciones se dividen en tres grandes grupos.


① El grupo de "Sabía que esto pasaría" (resignación y fatiga)
Publicaciones como "Cada día es una alerta de emergencia" o "Es aterrador no sorprenderse más" simbolizan más agotamiento que enojo. Cuanto más se sigue la política, más se desgasta el espíritu, y se desea bloquear las noticias. Pero si se bloquean, la vigilancia se debilita. Esa es la disyuntiva que se percibe.


② El grupo de "Es exageración/Los medios están haciendo demasiado ruido" (reacción y enojo)
También hay voces que descartan el tono del ensayo como "incitación" o "sesgo", y que destacan "fronteras", "seguridad" y "fuerza" como logros. Aquí, la "actitud" tiende a ser más apoyada que los efectos secundarios de las políticas. Cuanto más fuerte es la crítica, más se solidifica la cohesión.


③ El grupo de "La vida es dura" (la realidad de la clase media)
Por otro lado, las quejas relacionadas con aranceles, precios, empleo y atención médica, que están directamente conectadas con el "bolsillo diario", tienden a extenderse más allá de las líneas partidarias. Publicaciones como "Al final, los precios no han bajado" o "Arreglen la vida en lugar de pelear por política" pueden convertirse en un lenguaje común, independientemente de las posiciones políticas.


Las redes sociales son dispositivos que aceleran la división, pero al mismo tiempo son lugares donde se filtran las "realidades". La sensación de "todos estamos siendo afectados por esto" que enfatiza el ensayo gana persuasión cuando se conecta con las voces de los usuarios en las redes sociales.


Aun así, pensar en "cómo terminarlo"—No optimismo, sino esperanza realista

El ensayo no termina en desesperación. Más bien, concluye con un llamado a la acción: "Se han identificado los problemas. Entonces, comencemos". Hay dos claves.
Una es crear una motivación que supere el "miedo" dentro del Congreso y el partido. Elecciones, opinión pública, cambios en la base de apoyo, ética de defensa del sistema. La otra es encontrar una manera de comunicar a los partidarios que "tú también estás siendo herido". No como sermones, sino como una conversación sobre la vida y la dignidad.


En una sociedad profundamente dividida, el país no se moverá solo porque alguien gane un debate. Lo necesario es una colaboración realista para proteger el sistema y una recuperación de la política basada en la perspectiva de los ciudadanos. El ensayo, consciente de la dificultad, insta a que "para no llegar tarde, debemos actuar ahora".



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