Un nuevo indicador para medir la juventud del cerebro: ¿podrían las conversaciones ser un chequeo de salud del futuro? La "Speech Clock" refleja signos de envejecimiento.

Un nuevo indicador para medir la juventud del cerebro: ¿podrían las conversaciones ser un chequeo de salud del futuro? La "Speech Clock" refleja signos de envejecimiento.

¿Qué edad tiene tu forma de hablar? Explorando el envejecimiento cerebral a través de la voz, sus posibilidades y limitaciones

Sabes lo que quieres decir, pero las palabras no salen de inmediato. Durante una conversación, haces pausas más largas que antes. ¿Te has dado cuenta de estos cambios en las charlas con tu familia?

Por otro lado, elegir las palabras con calma puede ser simplemente la forma de hablar característica de una persona. No es fácil distinguir entre un tono pausado y un cambio de salud.

Actualmente, los investigadores están explorando la posibilidad de combinar estas características del habla para obtener pistas sobre el envejecimiento y la salud cerebral.

En un estudio publicado en la revista científica "Science Advances" y presentado por el periódico alemán WELT, se utilizó un "reloj del habla" para estimar la edad a partir de la voz. Es decir, un "reloj de edad" que funciona según la forma de hablar.

Sin embargo, hay algo importante que aclarar desde el principio. Este estudio no demuestra que "las personas que hablan lentamente tienen demencia".


No es un estudio que solo mida la "juventud de la voz"

El estudio incluyó a 2,928 hispanohablantes de Argentina, Chile, México, Perú y Colombia.

De ellos, 1,504 personas tenían funciones cognitivas saludables, 1,068 tenían demencia tipo Alzheimer, 332 tenían demencia frontotemporal y 24 tenían deterioro cognitivo leve.

Los participantes realizaron tareas como contar una historia corta, describir el contenido de un video y enumerar tantos nombres de animales o verduras, o palabras que comiencen con una letra específica, como fuera posible en un minuto.

El equipo de investigación analizó más de 700 características de estas grabaciones. No solo se enfocaron en el tono de voz o la velocidad al hablar, sino también en la duración de las sílabas, las pausas, la elección de palabras, la expresión emocional y la cantidad de información en el discurso.

En otras palabras, no se trata simplemente de calificar si la voz es "juvenil" o si se habla con fluidez. Es un intento de capturar tanto "cómo se habla" como "qué se dice".


Atención a la diferencia entre la edad real y la "edad del habla"

En el estudio, se creó un modelo computacional para estimar la edad real a partir de estas características.

Se destacó la "Speech Age Gap", que representa la diferencia entre la edad estimada y la edad real. En este artículo, se denomina "diferencia de edad del habla".

Para simplificar la explicación, si la edad real es de 65 años y el modelo estima 75 años a partir del habla, la diferencia es de más 10 años.

Sin embargo, esto no significa que "el cerebro haya envejecido exactamente 10 años". Es simplemente un valor que muestra cómo el modelo de estimación de edad evaluó el discurso de esa persona.

Según WELT, el margen de error en la estimación de la edad fue de aproximadamente 9 años en promedio. Hay un amplio margen para afirmar "qué edad tiene tu cerebro" a nivel individual.

Lo importante de este estudio es cómo esta discrepancia se relaciona con otros indicadores de salud, más que acertar la edad de cada individuo.


Relación con la memoria, imágenes cerebrales e indicadores sanguíneos

El análisis mostró que los participantes con funciones cognitivas saludables tenían, en promedio, la menor diferencia de edad del habla. Por otro lado, las personas con demencia tipo Alzheimer o demencia frontotemporal tendían a ser estimadas con una edad del habla mayor que su edad real.

La diferencia fue especialmente notable en el tipo de demencia frontotemporal donde los problemas de lenguaje eran prominentes.

Además, cuanto mayor era la edad estimada del habla, más bajos eran los resultados en pruebas que evaluaban funciones cognitivas como la memoria y la atención, destacando una relación con la memoria.

Las características del habla también estaban relacionadas con indicadores biológicos.

En pacientes con Alzheimer, se observó una relación entre una mayor edad del habla y una mayor concentración de "tau fosforilada 217 (p-tau217)" en la sangre, un indicador utilizado para captar cambios cerebrales relacionados con el Alzheimer.

Además, se informó de una relación con la edad estimada a partir de imágenes cerebrales y con indicadores de envejecimiento calculados a partir de cambios químicos en el ADN.

Estos resultados sugieren que la información contenida en una conversación tiene un potencial más amplio que la "impresión de la voz" que se percibe al escuchar. Sin embargo, tener una relación no significa que la voz pueda reemplazar análisis de sangre o imágenes cerebrales.


La "diferencia actual" y la "predicción de aparición futura" son temas distintos

Al leer este estudio, lo más importante son las limitaciones del método de investigación.

El estudio es principalmente un "estudio transversal" que compara a los participantes en un momento dado. Se puede investigar cómo se relacionan el habla y el estado de salud al mismo tiempo, pero no se puede confirmar si una persona desarrollará demencia en unos años.

Por ejemplo, es posible que el modelo haya estimado una edad avanzada para las voces de personas cuyos problemas de lenguaje ya habían cambiado debido a la enfermedad. Eso no significa que se pueda predecir el futuro de personas sin síntomas.

Además, aunque una sola grabación dé una edad estimada alta, no se ha medido directamente que el envejecimiento de esa persona "esté avanzando rápidamente". Para conocer la velocidad de avance, es necesario investigar repetidamente a la misma persona a lo largo del tiempo.

Los investigadores también explican que el "reloj del habla" en su etapa actual no es una prueba de diagnóstico para la demencia.

Hay una gran distancia entre el descubrimiento de que "la voz contiene pistas de salud" y la afirmación de que "solo con la voz se puede diagnosticar una enfermedad".


Reacciones en redes sociales: "¿Se puede usar en conversaciones cotidianas?"

En una publicación de LinkedIn donde el investigador Agustín Ibáñez presentó este estudio, se recibieron preguntas concretas sobre su aplicación práctica, además de felicitaciones por los resultados.

Un educador de museos que se presentó como alguien que trabaja con personas con demencia se centró en la tarea de ver un breve video y contar su contenido. Señaló la similitud con las situaciones en las que los participantes hablan sobre obras en un museo y preguntó si los mismos indicadores se aplicarían en conversaciones naturales, no en tareas predefinidas.

Otro comentario sugirió que la capacidad de reproducir resultados en diferentes idiomas será el próximo gran desafío.

Estos son algunos de los comentarios públicos y no representan la opinión general en las redes sociales. Sin embargo, es interesante ver que las expectativas sobre el estudio no solo se traducen en una reacción de "quiero usarlo de inmediato", sino también en un interés por verificar si se puede aplicar en situaciones cotidianas.

Por otro lado, en la sección de comentarios del artículo de WELT, se observaron opiniones más escépticas.

Se señaló que el hecho de que la demencia dificulte el habla no es nuevo, y se cuestionó si la tarea de enumerar vocabulario podría estar influenciada por el historial educativo o la habilidad lingüística innata.

Aunque esta sección de comentarios es un espacio diferente a las redes sociales, resalta el debate sobre cómo interpretar los números. Se necesita un sistema que no confunda las diferencias en habilidades de habla con diferencias en salud.


No se puede aplicar directamente al japonés

Para los lectores japoneses, la pregunta es si se puede realizar un análisis similar en conversaciones en japonés.

Todos los participantes del estudio hablaban español. Aunque el estudio incluyó cinco países, no se ha confirmado su efectividad en japonés.

El japonés tiene expresiones que omiten el sujeto, interjecciones y honoríficos, y las expresiones cambian según el interlocutor y la situación. Hacer una pausa con un "eto" puede tener funciones distintas a recordar palabras.

Por lo tanto, para utilizarlo en japonés, es necesario realizar una verificación recopilando discursos en japonés. También se debe confirmar si se puede evaluar de manera justa las diferencias en dialectos, historial educativo y el idioma que se usa cotidianamente.

Al menos, no se puede concluir a partir de los resultados actuales que "las personas que hablan rápido tienen un cerebro joven" o que "usar muchas palabras difíciles es saludable".

De manera similar, el estudio no demuestra que aumentar la velocidad al hablar o reducir intencionalmente las pausas previene el envejecimiento. Imitar las características que aparecen en los indicadores y mejorar la salud son cosas distintas.


Se espera una evaluación complementaria que sea accesible y repetible

La fortaleza del método que utiliza la voz es que la carga de la grabación en sí es relativamente baja. Se puede recopilar sin usar equipos de prueba grandes y es fácil de registrar repetidamente incluso en áreas remotas.

En el futuro, si se lleva a cabo una verificación suficiente, podría convertirse en un medio complementario para comprender el estado de salud en combinación con otras pruebas.

Sin embargo, es prematuro interpretar que "hablarle a un smartphone puede determinar la presencia de demencia" en este momento. Las condiciones de la voz obtenida en las tareas definidas por el estudio y en las charlas o llamadas telefónicas en casa son diferentes.

Si se considera su aplicación práctica, no solo la precisión, sino también la explicación al individuo y el manejo de las grabaciones serán importantes. Se necesita precaución para evitar un sistema en el que las conversaciones familiares se utilicen para evaluar la salud sin el conocimiento del individuo.

La voz es, antes que un dato para análisis, un medio para que una persona exprese sus experiencias y sentimientos.


Más que "evaluar" la forma de hablar, es importante aceptar los cambios con cuidado

Este estudio ha mostrado la posibilidad de que las conversaciones cotidianas contengan pistas sobre el estado del cerebro y el cuerpo.

Al mismo tiempo, también aclara que no todo se puede entender simplemente reemplazando la forma de hablar por un número de edad. Hay grandes desafíos pendientes, como el margen de error en la estimación de la edad, la falta de verificación de predicciones futuras y las diferencias lingüísticas y culturales.

Lo que debemos recibir de este estudio no son criterios para contar los silencios de la familia o sospechar de las personas que hablan despacio.

Puede haber información en las voces cercanas que no se ha captado completamente hasta ahora. Si podemos interpretar esa información de manera útil mientras se respeta la dignidad del individuo.

La investigación sobre la "edad de la forma de hablar" está en sus inicios.


Fuentes y materiales de referencia

  1. WELT
    Se hace referencia a la distribución de los sujetos del estudio, las tareas de habla, más de 700 características analizadas, y un error de estimación promedio de aproximadamente 9 años.
    https://www.welt.de/wissenschaft/article6ac21ba685d64113fb06e82c/gehirn-was-sprechtempo-wortwahl-und-pausen-ueber-das-altern-verraten.html

  2. Trinity College Dublin: Anuncio de la institución de investigación
    Se confirma el resumen del estudio y la explicación de que no es una prueba de diagnóstico para la demencia, y que se necesita un seguimiento a largo plazo, verificación en otros idiomas y en conversaciones naturales.Trinity College Dublin
    https://www.tcd.ie/news_events/top-stories/featured/voice-may-reveal-how-well-you-are-aging/

  3. LinkedIn: Publicación de presentación del estudio de Agustín Ibáñez y comentarios públicos
    Se confirma un comentario que pregunta sobre la aplicación en conversaciones naturales y una reacción sobre la reproducibilidad en otros idiomas. El contenido se resumió en japonés en el texto.Agustin Ibanez
    https://www.linkedin.com/posts/agustin-ibanez-b727172b_speech-aging-clocks-ai-models-estimating-activity-7511760127016730625-relF

  4. Science Advances: Publicación de la investigación
    El título del artículo es "Speech clocks decode dementia phenotypes, social exposome, and biological aging". Se pudo confirmar el lugar de publicación, pero no se pudo obtener el texto completo del artículo, por lo que la explicación del estudio se basa en el artículo proporcionado y el anuncio de la institución de investigación.
    https://www.science.org/doi/10.1126/sciadv.aef9864