¿Las células eran jóvenes incluso a los 117 años? Pistas de longevidad encontradas en el cuerpo de una persona supercentenaria

¿Las células eran jóvenes incluso a los 117 años? Pistas de longevidad encontradas en el cuerpo de una persona supercentenaria

El "envejecimiento" y la "juventud" dentro del cuerpo de una mujer de 117 años: La sorprendente respuesta de la investigación sobre longevidad

¿Hasta qué punto puede una persona envejecer de manera saludable?

La vida de una mujer ofrece nuevas pistas para responder a esta pregunta. María Branyas. Nacida en 1907 y fallecida en 2024 a los 117 años y 168 días, fue reconocida como la persona viva más longeva del mundo en ese momento. Su vida abarcó la historia misma del siglo XX y XXI, habiendo vivido la pandemia de gripe de 1918, dos guerras mundiales, la guerra civil española y la pandemia de COVID-19.

Sin embargo, lo que ha captado la atención de los científicos no es solo cuánto tiempo vivió, sino cómo logró evitar enfermedades graves y mantener un estado de salud relativamente bueno a pesar de alcanzar la edad extrema de 117 años. ¿Qué estaba ocurriendo en su cuerpo?

El equipo de investigación liderado por el Dr. Manel Esteller del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras realizó un análisis detallado de muestras de sangre, saliva, orina y heces de Branyas. Examinaron su genoma, epigenoma, proteínas, metabolitos, expresión genética y microbiota intestinal, en lo que fue una "investigación integral de longevidad" a nivel molecular del cuerpo de una persona de 117 años.

Lo interesante de esta investigación es que no concluye que "su cuerpo simplemente era joven". De hecho, había signos claros de envejecimiento en el cuerpo de Branyas. Los telómeros en los extremos de sus cromosomas eran muy cortos, su sistema inmunológico mostraba cambios asociados con el envejecimiento, y sus células B linfocíticas presentaban características típicas de personas mayores. También se observó hematopoyesis clonal, donde las mutaciones relacionadas con el envejecimiento se acumulan en las células madre precursoras de las células sanguíneas.

Estos son elementos que normalmente sugieren un aumento del riesgo asociado con el envejecimiento: telómeros cortos, un sistema inmunológico propenso a la inflamación y mutaciones en las células sanguíneas, todos ellos potencialmente relacionados con el cáncer, enfermedades cardiovasculares y trastornos sanguíneos.

Sin embargo, Branyas no desarrolló cáncer, demencia ni enfermedades cardiovasculares graves. Aquí reside el mensaje más importante de esta investigación: tener signos de envejecimiento no necesariamente significa desarrollar enfermedades graves.

A menudo equiparamos "envejecer" con "enfermar". A medida que envejecemos, tememos que nuestro cuerpo se deteriore, que las enfermedades aumenten y que nuestras funciones cognitivas disminuyan. Sin embargo, el cuerpo de Branyas, aunque presentaba signos de envejecimiento, pudo haber tenido una "defensa" que evitó que estos signos se convirtieran en enfermedades graves.

Entonces, ¿cuál era esa defensa?

Uno de los factores que el equipo de investigación encontró fue la fortaleza genética. Branyas presentaba raras mutaciones genéticas relacionadas con la inmunidad, la salud cerebral, la protección cardiovascular y la función mitocondrial. Es decir, podría haber tenido algunas cartas genéticas favorables para la longevidad desde su nacimiento.

Además, el estado de los lípidos en su sangre era característico: bajos niveles de colesterol VLDL y triglicéridos, y altos niveles de colesterol HDL, un patrón considerado favorable para la salud cardiovascular. También se destacó el nivel muy bajo de inflamación crónica.

En la investigación sobre el envejecimiento, la inflamación crónica es un tema importante. Se cree que el estado de inflamación continua en el cuerpo a medida que envejecemos está relacionado con diversas enfermedades como enfermedades cardíacas, diabetes, demencia y cáncer, un fenómeno conocido en inglés como "inflammaging". En el cuerpo de Branyas, es posible que esta inflamación haya sido muy baja.

Otro aspecto que atrajo gran atención fue su microbiota intestinal. En el intestino de Branyas había una abundante presencia de bifidobacterias, bacterias beneficiosas asociadas con efectos antiinflamatorios y un metabolismo saludable. Generalmente, las bifidobacterias tienden a disminuir con la edad, pero en centenarios saludables y supercentenarios, pueden encontrarse en mayor cantidad.

Se informó que durante aproximadamente los últimos 20 años de su vida, Branyas consumía alrededor de tres yogures al día. Esta parte de la historia ha resonado especialmente en las redes sociales, ya que parece una explicación sencilla de "si comes yogur, vivirás más".

Sin embargo, es necesario leer esto con cautela. La investigación no ha demostrado que el yogur haya sido la causa directa de su longevidad. Aunque el yogur podría haber tenido un impacto positivo en su entorno intestinal, no puede explicar por sí solo por qué vivió hasta los 117 años. Factores como la genética, la dieta, el entorno de vida, la suerte, la resistencia a infecciones, la atención médica, la estabilidad mental y las conexiones sociales probablemente jugaron un papel.

Otro resultado sorprendente provino del análisis del reloj epigenético. El reloj epigenético es un método para estimar la edad biológica basado en los patrones de metilación del ADN, utilizado como indicador de cuánto han envejecido las células y tejidos, independientemente de la edad cronológica.

En el caso de Branyas, en varios tejidos y con varios métodos de análisis, su edad biológica se estimó como más joven que su edad cronológica. En un análisis, la diferencia era de más de 23 años. Aunque 117 años es una edad increíblemente avanzada, algunas de sus células podrían haber estado comportándose como si no fueran tan viejas.

La coexistencia de "signos de envejecimiento" y "signos de juventud" es el núcleo de esta investigación. El cuerpo de Branyas no estaba completamente exento de envejecimiento. De hecho, debido a que vivió más que nadie, las huellas del envejecimiento estaban claramente marcadas. Sin embargo, parece que había mecanismos que impedían que ese envejecimiento progresara hacia enfermedades graves.

Esto es importante para considerar la dirección de la investigación sobre longevidad. Muchas personas esperan "medicamentos que detengan el envejecimiento" o "métodos para rejuvenecer". Sin embargo, esta investigación sugiere que no se trata de eliminar el envejecimiento, sino de cómo construir un cuerpo que no se descomponga fácilmente incluso al envejecer. Los seres humanos envejecen. Sin embargo, si podemos controlar la inflamación, mantener el metabolismo, cuidar el entorno intestinal y prevenir el descontrol del sistema inmunológico, es posible extender la vida saludable.

En las redes sociales, esta investigación ha generado diversas reacciones.

En la sección de comentarios del artículo de SciTechDaily, se observaron reacciones como "los telómeros, la dieta y la genética son partes del rompecabezas de la longevidad". Un lector expresó que la longevidad está fuertemente influenciada por la genética, el estilo de vida y la suerte. Esta es una respuesta bastante realista a la investigación actual. La longevidad no puede explicarse solo por el esfuerzo, la genética o el azar. Es el resultado de la combinación de múltiples factores que finalmente llevan a alcanzar la edad de 117 años.

Por otro lado, también hubo comentarios que abordaban la longevidad desde una perspectiva de fe, sugiriendo que la longevidad es parte del plan de Dios. Que tales reacciones aparezcan en la sección de comentarios de un artículo científico indica que el tema de la longevidad va más allá de la medicina y la biología. La cuestión de cuánto vive una persona está profundamente ligada a la visión de la vida, la muerte, la memoria familiar y las creencias religiosas.

 

En Reddit, en respuesta a la pregunta "¿qué significa tener un genoma joven?", se explicó que probablemente significa que genéticamente envejeció más lentamente que el promedio. Además, hubo comentarios de personas que mencionaron tener familiares que vivieron hasta cerca de los 100 años, lo que refleja la percepción del impacto de la genética y la familia. Estas reacciones muestran que la investigación sobre longevidad es un tema muy personal para muchas personas.

En otras publicaciones de redes sociales, también se destacó la atención al microbioma intestinal y al consumo de yogur. Especialmente, el hábito específico de "tres yogures al día" es algo que muchas personas recuerdan fácilmente. Sin embargo, es importante tener precaución aquí. El yogur puede ser parte de una dieta saludable, pero no es una panacea para la longevidad. Los investigadores no han establecido una relación causal definitiva.

En LinkedIn, la publicación de presentación del artículo por Cell Press atrajo atención. El interés en un entorno con muchos expertos y personas relacionadas con la investigación muestra que este estudio no solo es un tema de interés general, sino que también es relevante en el contexto de la investigación sobre el envejecimiento y la medicina preventiva.

Al observar las reacciones en las redes sociales, parece que el interés de las personas se divide en tres grandes categorías.

Una es la perspectiva de que "la genética juega un papel importante". La longevidad extrema de 117 años no se puede lograr solo con hábitos de vida normales. Es muy probable que estuvieran involucradas características genéticas raras.

La segunda es la perspectiva de que "también hay pistas en los hábitos de vida". El consumo de yogur, la dieta mediterránea, el ejercicio, evitar el tabaco y el alcohol, y reducir el estrés en las relaciones humanas. Aunque ninguno de estos garantiza vivir hasta los 117 años, son elementos que no se pueden ignorar para extender la vida saludable.

La tercera es la perspectiva de que "al final, la suerte también es un factor importante". No importa cuán cuidadoso seas con tu salud, no puedes evitar completamente las enfermedades, los accidentes, las infecciones y los factores ambientales. La longevidad incluye coincidencias que no pueden ser controladas por el esfuerzo personal.

Probablemente, lo que esta investigación indica es que no se trata de uno de estos tres factores, sino de la interrelación de los tres. Una base genética, un entorno interno que suprime la inflamación, un equilibrio en la microbiota intestinal, un buen metabolismo de los lípidos, una consistencia en los hábitos de vida, y además, estar bendecido con buena suerte. Como resultado, Branyas pudo haber alcanzado la edad extrema de 117 años.

Sin embargo, esta investigación tiene una gran limitación: el sujeto es solo una persona. No importa cuán detalladamente se estudie el cuerpo de un supercentenario, eso por sí solo no puede derivar las leyes de longevidad para toda la humanidad. Es necesario investigar más para determinar si las características observadas en Branyas son comunes a otros longevos o si son únicas de ella.

Aun así, el valor de esta investigación es grande, ya que es muy raro encontrar ejemplos de análisis tan multifacéticos de cuerpos de longevos extremos. Aunque el número de personas que superan los 100 años está aumentando, los supercentenarios que superan los 110 años son extremadamente raros. Además, los casos en los que estas personas están relativamente saludables y pueden proporcionar muestras para la investigación son aún más limitados.

El cuerpo de Branyas no proporciona una "respuesta" a la longevidad, sino que plantea "preguntas". ¿Por qué no desarrolló enfermedades a pesar de los signos de envejecimiento? ¿Por qué tenía bajos niveles de inflamación? ¿Por qué su microbiota intestinal era juvenil? ¿Por qué la edad biológica de sus células parecía más joven que su edad cronológica? Estas preguntas serán guías importantes para futuras investigaciones sobre el envejecimiento.

El mensaje que debemos recibir de esta investigación no es un método de salud simple. Interpretaciones extremas como "solo come yogur", "todo es genética" o "es inútil porque es cuestión de suerte" perderían el interés de esta investigación.

Lo importante es que la longevidad saludable es un fenómeno multifacético. No se trata solo de genes, microbiota intestinal, dieta, inflamación, metabolismo, inmunidad, velocidad de envejecimiento celular, entorno de vida, estabilidad mental o conexiones sociales. La longevidad no se determina por un solo interruptor, sino que puede estar sostenida por la estabilidad de toda la red del cuerpo.

Además, esta investigación cambia nuestra perspectiva sobre el "envejecimiento". El envejecimiento es inevitable. Sin embargo, el envejecimiento y la enfermedad no son completamente lo mismo. Incluso al envejecer, si hay mecanismos en el cuerpo que previenen el flujo hacia la enfermedad, es posible vivir más tiempo de manera saludable.

Dentro del cuerpo de la mujer de 117 años no estaba el secreto de la inmortalidad. Lo que había era una vida extremadamente compleja y flexible, con signos de envejecimiento y elementos de juventud coexistiendo.

Quizás nuestro objetivo no sea detener el tiempo. Sino mantener un cuerpo y una mente lo más resistentes posible al paso del tiempo. Para ello, es importante un estilo de vida que controle la inflamación, una dieta que cuide el entorno intestinal, hábitos que no alteren el metabolismo, conexiones sociales y una gestión cuidadosa del estrés.

Los 117 años de vida de Branyas son no solo datos valiosos para la ciencia, sino también una oportunidad para que reflexionemos sobre "cómo envejecer". La respuesta a la longevidad no está en un solo alimento o gen, sino en el equilibrio silencioso que se acumula día a día dentro de nuestros cuerpos.



Resumen de fuentes URL

・SciTechDaily
Consultado para la explicación general del contenido de la investigación, el resumen de María Branyas, los signos de envejecimiento, la microbiota intestinal, la edad epigenética y las reacciones en la sección de comentarios.
https://scitechdaily.com/what-scientists-found-inside-a-117-year-old-woman-reveals-new-clues-to-long-life/

・Página del artículo en Cell Reports Medicine
Consultado para verificar la información de publicación del artículo original "The multiomics blueprint of the individual with the most extreme lifespan".
https://www.cell.com/cell-reports-medicine/fulltext/S2666-3791%2825%2900441-0

・Información del artículo en PubMed
Consultado para verificar la información bibliográfica del artículo, la revista de publicación, DOI, PMID, fecha de publicación, etc.
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40997805/

・Página del artículo en PMC
Consultado para verificar la información del texto completo del artículo y el PMCID.
https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC12629823/

・Publicación de LinkedIn de Cell Press
Consultado para verificar las reacciones de expertos y lectores en redes sociales a la presentación del artículo.
https://www.linkedin.com/posts/cell-press_the-multiomics-blueprint-of-the-individual-activity-7376737201184862208-3jbs

・Publicación en Reddit r/genetics
Consultado para verificar las reacciones de usuarios generales sobre el "genoma joven" y los factores genéticos.
https://www.reddit.com/r/genetics/comments/1npjt5f/dna_study_of_117yearold_woman_reveals_clues_to_a/

・Publicación en Reddit r/Microbiome