Las células que se pensaba eran las culpables del envejecimiento podrían ser en realidad aliadas para una vida más larga.

Las células que se pensaba eran las culpables del envejecimiento podrían ser en realidad aliadas para una vida más larga.

¿Son realmente las "células zombis" las villanas? La sorprendente respuesta de la investigación sobre la longevidad

En el mundo de la investigación sobre el envejecimiento, ha existido durante mucho tiempo una entidad considerada como un "enemigo a erradicar".
Esa entidad son las células senescentes, comúnmente conocidas como "células zombis".

El nombre "células zombis" suena siniestro. No están muertas, pero tampoco se dividen activamente como las células jóvenes. Permanecen en el cuerpo, liberando sustancias inflamatorias a su alrededor y deteriorando lentamente la función de los tejidos. Esta imagen ha estado asociada con las células senescentes hasta ahora.

De hecho, se cree que las células senescentes se acumulan en el cuerpo con la edad y están relacionadas con diversas enfermedades asociadas al envejecimiento, como la diabetes, la arteriosclerosis, el deterioro cognitivo, la fibrosis pulmonar y hepática, y la progresión del cáncer. Por lo tanto, en la investigación antienvejecimiento reciente, ha crecido la expectativa hacia los medicamentos que eliminan las células senescentes, conocidos como senolíticos.

Sin embargo, un estudio de revisión reciente ha puesto en duda este esquema simplista.

No todas las células senescentes son villanas.
Más bien, algunas células senescentes pueden desempeñar un papel importante en la reparación de heridas, el mantenimiento del equilibrio tisular y la regeneración.

En otras palabras, el problema no es "si eliminar o no las células zombis".
El enfoque ahora se está desplazando hacia "qué células zombis eliminar y cuáles conservar".


¿Qué son las células senescentes?

Las células senescentes son células que han detenido permanentemente la división celular.
Las células sufren estrés de diversas fuentes, como el daño al ADN, el estrés oxidativo, el acortamiento de los telómeros, el deterioro de la función mitocondrial, la inflamación crónica, la radiación ultravioleta y los contaminantes. Como un mecanismo de seguridad para prevenir el cáncer, a veces detienen su división.

Este mecanismo en sí está diseñado para proteger el cuerpo.
Si las células dañadas se multiplicaran sin control, habría un riesgo de cáncer. Que las células apliquen un "freno" para no dividirse más es una respuesta defensiva necesaria para la supervivencia.

Sin embargo, el problema surge después.

Aunque las células senescentes dejan de dividirse, no permanecen completamente en silencio. En muchos casos, secretan varias sustancias de señalización a su alrededor. Este conjunto de secreciones se llama SASP e incluye citoquinas inflamatorias, factores de crecimiento y enzimas que descomponen y reconstruyen el tejido.

A corto plazo, estas señales ayudan a reparar heridas y atraer células inmunitarias.
Sin embargo, si las células senescentes permanecen demasiado tiempo, pueden causar inflamación crónica, afectar a las células sanas circundantes y llevar al envejecimiento del tejido en general.

Esta dualidad es lo que hace que la investigación sobre células senescentes sea complicada.


¿Es cierto que "eliminar todo rejuvenece"?

Eliminar las células senescentes podría ralentizar el envejecimiento.
Esta idea ha impulsado significativamente la investigación sobre el envejecimiento en la última década.

Los senolíticos son un grupo de medicamentos que buscan bloquear las vías que las células senescentes utilizan para sobrevivir, con el objetivo de eliminarlas selectivamente. Entre los candidatos más destacados se encuentran el dasatinib, la quercetina y la fisetina. En experimentos con animales, la eliminación de células senescentes ha mostrado mejorar la función corporal y reducir enfermedades relacionadas con el envejecimiento.

Por esta razón, en artículos dirigidos al público general y en redes sociales, se ha difundido fácilmente el mensaje simplista de "matar células zombis rejuvenece".

Sin embargo, la revisión destacada en esta ocasión ajusta esta perspectiva de manera más cautelosa.

Las células senescentes no son un grupo homogéneo.
Su naturaleza varía según el órgano en el que se encuentren, como el hígado, los pulmones, los riñones, el corazón, el tejido adiposo, el cerebro y la piel. Además, incluso dentro del mismo órgano, el tipo de célula senescente, el microambiente circundante y la causa de la senescencia pueden alterar significativamente su función.

Algunas células senescentes empeoran la inflamación.
Otras células senescentes ayudan a reparar heridas.
Y otras más podrían actuar como frenos para prevenir la fibrosis excesiva.

Considerando esto, eliminar indiscriminadamente las células senescentes no es necesariamente seguro. Podría dañar las funciones reparadoras e inmunitarias innatas del cuerpo, la estabilidad vascular y el mantenimiento estructural del tejido.

Especialmente en órganos vitales como el corazón, los pulmones y el cerebro, incluso pequeños efectos secundarios podrían ser problemáticos.


Hígado, pulmones, cerebro: diferentes rostros de las células senescentes según el órgano

La revisión organiza las funciones de las células senescentes en varios órganos.

Por ejemplo, en el hígado, las células endoteliales y las células inmunitarias senescentes pueden promover la inflamación y la fibrosis, reduciendo el metabolismo lipídico y la capacidad de regeneración. Sin embargo, la senescencia de las células estrelladas hepáticas puede actuar como un freno para prevenir la fibrosis excesiva. En otras palabras, dentro del mismo hígado, coexisten "senescencia que empeora" y "senescencia que inhibe".

En los pulmones, los contaminantes del aire, el tabaquismo, las partículas y el estrés oxidativo contribuyen a la acumulación de células senescentes. Se cree que las células epiteliales alveolares y las células endoteliales senescentes están detrás de enfermedades como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la fibrosis pulmonar. Sin embargo, la senescencia de los fibroblastos pulmonares puede detener la formación excesiva de cicatrices.

En el cerebro, se ha señalado que las células gliales senescentes pueden estar relacionadas con la neuroinflamación y el deterioro cognitivo. Sin embargo, en un órgano con capacidad de regeneración limitada como el cerebro, aún no se comprende completamente el impacto a largo plazo de eliminar indiscriminadamente las células senescentes.

Ante esta complejidad, la simple etiqueta de "células senescentes = malas" no es aplicable.


La nueva palabra clave es "defensa antienvejecimiento de precisión"

Un concepto importante introducido en esta investigación es el enfoque que podría traducirse como "defensa antienvejecimiento de precisión".

Este enfoque no busca atacar todas las células senescentes en conjunto, sino identificar y eliminar solo las células senescentes dañinas que promueven enfermedades, conservando las necesarias.

Esta idea es similar a la medicina de precisión en el tratamiento del cáncer.
Antes, el objetivo principal era "golpear las células cancerosas". Sin embargo, ahora se avanza hacia la elección del tratamiento para cada paciente, evaluando las mutaciones genéticas del cáncer, el entorno inmunológico y la sensibilidad a los medicamentos.

La investigación sobre células senescentes está tratando de seguir el mismo camino.

Para ello, son necesarias tecnologías como la omica de células individuales, el rastreo de linajes y el análisis espacial. Estas tecnologías permiten investigar detalladamente dónde están las células senescentes en el tejido, qué tipo son y cómo cambian con el tiempo.

No es suficiente juzgar si una célula es senescente basándose únicamente en marcadores como p16 o SA-β-gal.
De ahora en adelante, es necesario observar "qué está haciendo esa célula senescente".

¿Está causando inflamación?
¿Está ayudando a la reparación?
¿Está promoviendo la progresión del cáncer?
¿Está deteniendo la fibrosis?
¿Debería ser eliminada por las células inmunitarias o debería permanecer temporalmente?

Ha llegado la era de distinguir no solo el "estado" de las células senescentes, sino su "función".


De los senolíticos a los senomorfos

Existen dos direcciones principales en los tratamientos dirigidos a las células senescentes.

Una es el uso de senolíticos, que matan las células senescentes.

La otra es el uso de senomorfos, que no matan las células senescentes, sino que suprimen sus señales secretoras dañinas.

Los senomorfos buscan debilitar el SASP que causa inflamación crónica, sin eliminar las células senescentes en sí. Si solo se suprime la inflamación dañina y se conservan las funciones necesarias para la reparación, podría ser una intervención más segura.

Además, se está investigando la aplicación de inmunoterapias como las células CAR-T, que reconocen y eliminan marcadores específicos en la superficie de las células senescentes. Esto es parte de la tendencia de aplicar tecnologías desarrolladas en la inmunoterapia contra el cáncer a la investigación sobre el envejecimiento.

Sin embargo, estos tratamientos aún están en desarrollo y no están en una etapa en la que el público general pueda aplicarlos por su cuenta. Especialmente, es importante tener cuidado al usar componentes que se comercializan como medicamentos contra el cáncer o suplementos como "tratamiento para las células senescentes".


El envejecimiento no es una enfermedad única, sino un cambio en la red de todo el cuerpo.

No es tan simple como manipular una sola célula o sustancia para resolverlo.


En las redes sociales se extienden simultáneamente "expectativas" y "precauciones"

 

Este tema ha generado algunas reacciones en las redes sociales.

Sin embargo, más que un fenómeno viral explosivo, parece compartirse silenciosamente entre aquellos interesados en la investigación sobre el envejecimiento, la biotecnología, la longevidad saludable y la medicina del futuro.

En la comunidad de Reddit relacionada con el envejecimiento, se publicó un artículo de ScienceDaily, pero en el momento de la verificación, aún no había generado una gran cantidad de comentarios. Por otro lado, se observan temas relacionados como "medicamentos para eliminar células zombis", "¿se puede tratar el envejecimiento?" y "¿para quién son los medicamentos rejuvenecedores?", lo que indica un interés continuo en las células senescentes dentro de la comunidad de longevidad.

En LinkedIn, los usuarios interesados en la biotecnología y la investigación médica han destacado la necesidad de "ajustar selectivamente" las células senescentes en lugar de eliminarlas por completo. Las publicaciones presentan la idea de conservar el papel de las células senescentes en la curación de heridas, la remodelación tisular y la supresión de tumores, mientras se suprimen los aspectos dañinos relacionados con la inflamación crónica.

En Bluesky e Instagram, cuentas relacionadas con Aging-US han compartido artículos, gráficos y videos cortos, destacándose la difusión orientada a la divulgación científica. Se utilizan hashtags como aging, longevity y anti-aging, presentando el tema como una discusión especializada.

Es interesante notar que las reacciones en las redes sociales tienden a dividirse en dos.

Por un lado, hay expectativas como "la medicina rejuvenecedora ha dado otro paso adelante" y "el envejecimiento podría convertirse en un objetivo de tratamiento".
Por otro lado, hay precauciones como "¿será esta tecnología solo para los ricos?", "¿es seguro manipular el envejecimiento de manera forzada?" y "¿es apropiado aplicar directamente a los humanos lo que se ha observado en ratones o en revisiones?".

En publicaciones pasadas de Reddit, también se han visto comentarios sarcásticos sobre la tecnología para prolongar la vida de los ricos y dudas sobre la seguridad de eliminar células senescentes.

La investigación actual ofrece una respuesta sobria tanto a las expectativas como a las precauciones.

Controlar las células senescentes tiene potencial.
Sin embargo, no basta con eliminarlas indiscriminadamente.
Y aún quedan muchos desafíos para su aplicación clínica.


El futuro del antienvejecimiento se centra más en la "longevidad saludable" que en el "rejuvenecimiento"

Generalmente, la palabra antienvejecimiento se asocia fácilmente con una apariencia juvenil o la extensión de la vida. Sin embargo, en el ámbito de la investigación, se enfatiza más en extender el período de vida saludable, es decir, el tiempo que se puede vivir con buena salud, en lugar de simplemente vivir más tiempo.

La investigación sobre células senescentes también avanza en esa dirección.

Al suprimir las células senescentes dañinas, se puede reducir la inflamación crónica, retrasar el deterioro de la función orgánica y prevenir la aparición y progresión de enfermedades relacionadas con el envejecimiento. Si esto se logra, podría mejorar significativamente la calidad de vida en la vejez.

Sin embargo, hay al menos tres barreras para lograrlo.

Primero, hay una falta de biomarcadores precisos para identificar las células senescentes.
Sin poder distinguir qué células son dañinas y cuáles son beneficiosas, no se puede realizar un tratamiento preciso.

Segundo, se necesita tecnología para entregar los medicamentos al lugar correcto.
Si un medicamento administrado por todo el cuerpo actúa en órganos no deseados, aumenta el riesgo de efectos secundarios.

Tercero, no se conocen los efectos a largo plazo.
No se ha comprendido completamente cómo la reducción temporal de células senescentes afectará la reparación tisular y la función inmunitaria en los años o décadas siguientes.

Por eso es importante el enfoque de "prevenir primero, intervenir con precisión" que enfatiza esta revisión.

En lugar de eliminar agresivamente las células después de que el envejecimiento ha avanzado, se deben suprimir tanto como sea posible las causas que aumentan las células senescentes, como el estrés oxidativo, las anomalías metabólicas, la inflam