Inmortales del mar? Organismos de pepinos de mar que no mueren al ser separados: un descubrimiento marino que desafía el concepto de "estar vivo".

Inmortales del mar? Organismos de pepinos de mar que no mueren al ser separados: un descubrimiento marino que desafía el concepto de "estar vivo".

Organismos de pepino de mar que no mueren al ser separados: "Zombis del mar" cuestionan los límites de la vida

¿Qué significa realmente "estar vivo"?

Que el corazón esté latiendo. Que pueda absorber nutrientes. Que pueda curar heridas. Que responda a estímulos. O que pueda crecer y reproducirse como un individuo. Normalmente, llamamos a estas condiciones "vida". Sin embargo, la investigación sobre un pepino de mar del Atlántico Norte está sacudiendo esa línea divisoria desde una dirección inesperada.

El foco de atención esta vez es una especie de pepino de mar que habita en aguas frías, llamada Psolus fabricii. Los investigadores han confirmado que pequeños fragmentos de tejido separados de este pepino de mar pueden sobrevivir durante años en un ambiente de agua de mar similar al natural, a pesar de estar en un estado que normalmente llevaría a su muerte y descomposición. Además, no solo mantuvieron su forma. Los tejidos cerraron sus heridas, continuaron con la actividad celular, absorbieron nutrientes y respondieron a estímulos.

El equipo de investigación describe este fenómeno como "inmortalidad del tejido bajo condiciones naturales". Es una expresión fuerte, pero también debe ser recibida con cautela. Aquí, "inmortalidad" no significa una vida eterna como en los mitos o la ciencia ficción. Es una expresión científica que indica que durante el período de observación, el tejido no mostró degradación o necrosis evidente y mantuvo su función a largo plazo.

Aun así, la razón por la que este descubrimiento ha sido recibido con asombro es clara. Los tejidos complejos separados del cuerpo generalmente no pueden vivir mucho tiempo de manera independiente. No hay flujo sanguíneo. No hay un sistema integrado de nervios, inmunidad o suministro de nutrientes del organismo completo. Además, los fragmentos de tejido en esta ocasión se mantuvieron en agua de mar natural, que contiene bacterias y microorganismos, en lugar de en un dispositivo de cultivo estéril estrictamente controlado. Esto es un fenómeno bastante inusual desde el punto de vista de la biología convencional.

Todo comenzó con un "pie" dejado por casualidad

El descubrimiento no comenzó con un gran experimento planificado. Más bien, fue una pequeña inquietud en el laboratorio lo que marcó el punto de partida.

Psolus fabricii se adhiere firmemente a rocas o paredes de acuarios. Cuando los investigadores retiran un individuo del acuario, a veces queda un pequeño tejido similar a un pie, llamado podio, en la superficie de vidrio. Para los pepinos de mar, desprenderse de una parte del cuerpo no es un fenómeno raro. Muchos organismos tienen la capacidad de perder una parte del tejido y regenerarla más tarde cuando son atacados por depredadores o sometidos a un fuerte estrés.

Sin embargo, los podios dejados no desaparecieron ni después de días ni de semanas. En lugar de descomponerse y colapsar, parecían curar sus heridas y crecer ligeramente. Al continuar la observación, los fragmentos de tejido sobrevivieron durante meses e incluso años.

Los investigadores realizaron experimentos adicionales, examinando no solo los podios, sino también fragmentos de tejido derivados del cuerpo y los tentáculos. Los resultados fueron igualmente desconcertantes. A pesar de no tener boca ni intestinos, los tejidos absorbieron aminoácidos disueltos en el agua de mar. También mostraron signos de actividad inmunológica, proliferación celular y reestructuración del tejido. Algunos incluso reaccionaron cuando se les tocaba desde el exterior.

Es como si, después de ser separados del organismo, los tejidos mismos hubieran cambiado a un "modo de autoconservación".


No es "regeneración", sino "algo que no es un individuo"

Lo importante aquí es que estos fragmentos de tejido no se desarrollaron en un nuevo pepino de mar.

En el mundo biológico, hay ejemplos de regeneración de nuevos individuos a partir de partes del cuerpo. Las planarias son famosas por regenerarse incluso cuando se cortan en pequeños pedazos, y se sabe que las estrellas de mar y algunos pepinos de mar tienen una alta capacidad de regeneración. Algunos miembros de la familia de los pepinos de mar incluso se dividen a sí mismos para convertirse en dos individuos.

Sin embargo, los fragmentos de tejido de Psolus fabricii no se desarrollaron en un individuo completo dentro del rango de observación. Es decir, esto no es una simple "reproducción asexual". Pero tampoco es tejido muerto. La razón por la que los investigadores bromean llamándolo "zombi" radica aquí.

No es un individuo. No se reproduce. Pero tampoco está muerto. Las células funcionan, el tejido cura sus heridas y obtiene nutrientes del entorno. En la clasificación convencional, es una entidad muy difícil de manejar.

Este punto es lo que hace que este descubrimiento sea más que una simple noticia de criaturas extrañas. Si consideramos la vida centrada en el "individuo", estos fragmentos de tejido parecen ser una existencia incompleta. Sin embargo, si vemos la vida como un "mecanismo local que se mantiene a sí mismo", ciertamente hay un sistema vivo allí.


¿Por qué pueden sobrevivir los tejidos del pepino de mar?

Aún no hay una respuesta definitiva, pero se consideran varias posibilidades.

Primero, los equinodermos, que incluyen a los pepinos de mar, tienen una alta capacidad de regeneración. Los miembros de esta familia, como las estrellas de mar, los erizos de mar y los pepinos de mar, son conocidos por su capacidad para regenerar brazos o tejidos perdidos. Dado que Psolus fabricii puede regenerar podios y tentáculos, es posible que tenga un mecanismo muy desarrollado para cerrar heridas y mantener células.

Sin embargo, el fenómeno actual es diferente en el sentido de que "el fragmento de tejido perdido se mantiene a sí mismo" en lugar de "el cuerpo principal regenera la parte perdida". Si lo comparamos con el ejemplo de un lagarto que se desprende de su cola para escapar, normalmente el cuerpo principal solo genera una nueva cola. Lo que está sucediendo con este pepino de mar es como si la cola separada curara sus heridas, absorbiera nutrientes y continuara viviendo durante años.

Otra clave es la capacidad de sobrevivir en agua de mar natural. Normalmente, para mantener células o tejidos fuera del cuerpo, se requiere un estado estéril, un medio nutritivo y control de temperatura. Sin embargo, el tejido de este pepino de mar no colapsó en agua de mar natural que contiene microorganismos. Esto sugiere que podría tener algún tipo de mecanismo de defensa inmunológico o químico que previene infecciones o descomposición.

Algunos comentarios sugieren que podría haber sustancias químicas específicas de Psolus fabricii que protegen el tejido de las bacterias. Sin embargo, esta es una hipótesis que necesita ser verificada en el futuro, y no se puede afirmar en este momento que "esta sustancia es la clave de la inmortalidad".


Comparación con las células HeLa y su significado ético

En este estudio, a menudo se compara con las células HeLa. Las células HeLa se originaron en 1951 a partir del tejido de cáncer de cuello uterino de una mujer llamada Henrietta Lacks. Tienen la capacidad de proliferar indefinidamente y han contribuido enormemente a la investigación moderna en cáncer, virus y desarrollo de medicamentos.

Sin embargo, las células HeLa también tienen serios problemas éticos. Las células fueron recolectadas sin el consentimiento adecuado de la persona y se han utilizado en investigaciones en todo el mundo durante muchos años. Las células HeLa se han convertido en un símbolo al considerar el desarrollo de las ciencias de la vida y los derechos y el consentimiento de los pacientes.

La atención que reciben los fragmentos de tejido de Psolus fabricii se debe a que podrían evitar algunos de estos problemas éticos y prácticos. Por supuesto, la ética también es necesaria en la investigación con animales, pero se puede tratar en un marco diferente al de las células de origen humano. Además, si se pueden mantener a largo plazo en condiciones relativamente simples como el agua de mar natural, podrían convertirse en un modelo útil para la investigación sobre el envejecimiento, la curación de heridas, las pruebas de toxicidad y el estrés ambiental.

Por ejemplo, podrían aplicarse en experimentos para investigar cómo el aumento de la temperatura del agua de mar, los patógenos y los contaminantes afectan al tejido. Las capacidades de resistencia y reparación desconocidas de los organismos marinos podrían proporcionar pistas no solo para la medicina, sino también para comprender los cambios en el entorno marino.


En las redes sociales se habla de "zombis reales" y "la definición de vida se rompe"

 

Esta noticia ha provocado fuertes reacciones en las redes sociales.

En X, las publicaciones que presentan el contenido de la investigación destacan expresiones como "zombis reales" y "una existencia en el límite entre la vida y la muerte". Especialmente, hay muchas voces sorprendidas por el hecho de que los tejidos separados han vivido más de tres años y han absorbido aminoácidos del agua de mar natural. En el ámbito japonés, se ha difundido la introducción de que "parece que absorben aminoácidos del agua de mar circundante", y ha sido recibida tanto por su inquietante aspecto de ciencia ficción como por su interés biológico.

En el ámbito anglosajón, también hay reacciones que muestran expectativas de aplicación de la investigación, como "podría convertirse en un nuevo modelo ético para la investigación sobre el envejecimiento" y "todavía hay funciones biológicas desconocidas en el mar". En la publicación oficial de Science Advances, se enfatiza la posibilidad de aplicaciones en biología regenerativa e investigación sobre el envejecimiento, y se destaca su importancia como base de investigación más allá de ser una simple noticia de criaturas extrañas.

Por otro lado, en Reddit hubo comentarios que reaccionaron a la expresión "humanely excised". Es probable que la frase "extirpado humanamente" suene extraña en el contexto de tratar con tejidos de pepino de mar. La seriedad típica de las noticias científicas y el impacto de la palabra "tejido zombi" se mezclan, creando una atmósfera de sorpresa y desconcierto entre los lectores.

Además, frente a expectativas exageradas como "¿esto hará que los humanos sean inmortales?", también es necesario un enfoque cauteloso. Lo que se ha confirmado en esta ocasión es el fenómeno de que un fragmento de tejido de una especie de pepino de mar sobrevivió a largo plazo en condiciones especiales, y no significa que pronto se desarrollará una tecnología para rejuvenecer órganos o cuerpos humanos. En las redes sociales, la palabra "inmortalidad" tiende a cobrar vida propia en el proceso de convertirse en un tema de conversación, pero los investigadores y expertos están instando a que se entienda su significado de manera limitada.


Los expertos son cautelosos con la palabra "inmortalidad"

En los comentarios de expertos publicados por el Science Media Centre Spain, se evalúa que la investigación en sí está bien diseñada y es sólida. Sin embargo, se señala que se debe tener cuidado con la expresión "inmortalidad".

El hecho de que no se observara degradación o necrosis durante el período de observación es muy importante. Sin embargo, eso no prueba que "nunca morirán". En el futuro, será necesario investigar si realmente no ocurre envejecimiento celular, la estructura del ADN y los cromosomas, los límites de la división celular y la acumulación de mutaciones a largo plazo.

Además, es importante debatir si este fenómeno es exclusivo de Psolus fabricii, si también se observa en especies cercanas y en qué tejidos ocurre con mayor intensidad. Si esta capacidad se limita a especies específicas, surge la pregunta de por qué esa especie ha desarrollado tal mecanismo en su evolución. Por el contrario, si hay fenómenos similares en otros equinodermos, podría ser que simplemente se han pasado por alto hasta ahora y que los organismos marinos tienen una "capacidad de mantenimiento de tejidos" más amplia.


¿La vida no se completa solo con "individuos"?

Lo interesante de este descubrimiento desde un punto de vista filosófico es que nos hace reconsiderar la unidad de la vida.

Normalmente, vemos a los seres vivos como individuos. Un pepino de mar es un pepino de mar, un humano es un humano. El individuo absorbe nutrientes, crece, envejece, se reproduce y muere. Entendemos la vida en ese flujo.

Sin embargo, los fragmentos de tejido de Psolus fabricii mantuvieron cierta autonomía incluso después de ser separados del individuo. Por supuesto, no tienen cerebro, no se reproducen y no son un individuo completo. Aun así, curan heridas, metabolizan y responden al entorno. Esto muestra que una parte del cuerpo puede mantener "sistemas de vida locales" más de lo que pensamos.

Uno de los expertos explica que los tejidos normales solo pueden vivir con el apoyo del flujo sanguíneo, la inmunidad, los nutrientes, las moléculas de señalización y la eliminación de desechos del organismo completo. El tejido del pepino de mar en esta ocasión desafía esa premisa. ¿Son los tejidos solo partes subordinadas al individuo? ¿O pueden convertirse en pequeñas unidades de vida que se mantienen por sí mismas bajo ciertas condiciones?

Esta pregunta también se conecta con la medicina regenerativa y la ingeniería de tejidos. Al considerar órganos artificiales, tejidos para trasplantes y modelos celulares mantenidos fuera del cuerpo, es extremadamente importante entender cómo los tejidos se mantienen a sí mismos, previenen infecciones y retrasan el envejecimiento. Los fragmentos de tejido del pepino de mar podrían ser un ejemplo de cómo la naturaleza ya ha implementado ese mecanismo.


No se conecta inmediatamente con la inmortalidad humana

Sin embargo, es demasiado pronto para interpretar este descubrimiento como "directamente relacionado con la inmortalidad humana".

Los pepinos de mar y los humanos tienen estructuras corporales e historias evolutivas muy diferentes. Incluso si se pudiera aclarar el mecanismo por el cual los fragmentos de tejido de pepino de mar sobreviven en el agua de mar, no significa que se pueda aplicar directamente a órganos, piel o tejidos nerviosos humanos. Los tejidos humanos son más complejos y están sujetos a un control multifacético de vasos sanguíneos, inmunidad, nervios y hormonas.

Sin embargo, el valor de la investigación básica no se determina solo por si se puede aplicar de inmediato. Más bien, al encontrar fenómenos que se desvían de lo convencional, a veces se revelan mecanismos que nunca se habían considerado. ¿Por qué no se pudren los fragmentos de pepino de mar? ¿Por qué pueden mantener la actividad inmunológica? ¿Por qué pueden absorber nutrientes del agua de mar natural? ¿Por qué pueden mantener la estructura del tejido durante años?

Dentro de esas respuestas, podría haber moléculas que promuevan la curación de heridas, mecanismos que retrasen el envejecimiento celular y pistas para aumentar la resistencia a infecciones del tejido.


Pequeños organismos marinos enseñan biología desconocida

Esta investigación comenzó con una observación accidental. El punto de partida fue que los investigadores notaron que un pequeño fragmento de tejido que quedó en la pared del acuario "todavía estaba allí". Desde allí