¿Una era en la que se puede producir gasolina "en casa" a partir del aire? La nueva máquina del tamaño de un refrigerador plantea esta realidad.

¿Una era en la que se puede producir gasolina "en casa" a partir del aire? La nueva máquina del tamaño de un refrigerador plantea esta realidad.

"Se puede hacer gasolina del aire": al escuchar esto, es inevitable pensar en un replicador de ciencia ficción. Sin embargo, el dispositivo de Aircela que ha llamado la atención no es un avance tecnológico desconocido, sino más bien un desafío de "empaquetar procesos químicos ya existentes en un tamaño de refrigerador". En otras palabras, la sorpresa radica más en la "miniaturización y forma de operación" que en el "principio" en sí.[1]


¿Cómo se convierte el "aire" en gasolina?

El proceso presentado por Jalopnik se divide en tres etapas principales.[1]


Primero, se recupera CO₂ directamente del aire. Luego, se realiza la electrólisis del vapor de agua en el aire (o agua capturada) para obtener hidrógeno. Se libera oxígeno, quedando "carbono (CO₂)" e "hidrógeno". Finalmente, se hacen reaccionar para producir metanol, que luego se convierte en un equivalente de gasolina. En resumen, el concepto es completar dentro del dispositivo la ruta clásica de "CO₂ del aire + hidrógeno → (intermedios como metanol) → gasolina".[1][2]


Lo importante aquí es que los gases de escape no desaparecen. Al conducir, se emite CO₂. Sin embargo, si se recupera previamente del aire la misma cantidad que se quema, se puede lograr un estado de "recircular el carbono en la atmósfera" (es decir, no se añade nuevo carbono extraído de "fósiles"). En este sentido, cuanto más provenga la electricidad de energías renovables, más viable será.[1][8]


"Entonces, ¿cuánto se puede producir?"

Cuanto más mágica parece una historia, más dependen las conclusiones de los números. Según Jalopnik, una unidad del tamaño de un refrigerador puede producir "aproximadamente 1 galón por día".[1] Además, Popular Science menciona que la cantidad máxima que se puede almacenar en el dispositivo es de aproximadamente 17 galones.[3]
Un galón al día es insuficiente para quienes conducen largas distancias diariamente para ir al trabajo. Sin embargo, si se usa "ocasionalmente", "se colocan múltiples unidades" o "se utiliza en lugares donde el suministro es difícil", la situación cambia. Jalopnik también sugiere que "en áreas remotas, puede tener sentido en comparación con los costos de transporte".[1]


En cuanto al precio, aunque Aircela no lo ha especificado oficialmente, The Autopian menciona un objetivo inicial de entre 15,000 y 20,000 dólares.[2] Por supuesto, además del dispositivo, se necesitarán instalación, mantenimiento, consumibles y medidas de seguridad. Aquí es donde se decide si se populariza como un "electrodoméstico de garaje" o se trata como un "pequeño equipo industrial".

El mayor "obstáculo" es la energía

El punto más polémico en las redes sociales suele ser este.
El combustible no es energía en sí misma, sino una forma de "transportar energía". Por lo tanto, convertir electricidad en gasolina es, en otras palabras, "convertir electricidad en moléculas para almacenarla". Sin embargo, esta conversión implica pérdidas.


Según la explicación de Aircela citada por Jalopnik y The Autopian, la cantidad de energía contenida en un galón de gasolina es de aproximadamente 37 kWh, y se necesitan aproximadamente 75 kWh para producirlo (con un objetivo de más del 50% de eficiencia de extremo a extremo).[1][2]


¿Cómo interpretar estos números?
Algunas personas piensan que "si se recupera la mitad, es viable como almacenamiento a largo plazo de energía renovable excedente", mientras que otras creen que "es más rápido y menos desperdicio cargar directamente un vehículo eléctrico". Esta última percepción es bastante intuitiva, y las reacciones en las redes sociales se centraron precisamente en eso.[5][7]

Aun así, hay lugares donde se necesitan "moléculas"

Entonces, ¿para qué existe este dispositivo? En el debate en redes sociales, una de las ideas más constructivas fue centrarse en aplicaciones en "áreas donde las baterías son difíciles de reemplazar".


En Reddit, se mencionan argumentos como "hay áreas donde las baterías no son realistas, como el combustible para barcos o aviones" y "es más razonable reciclar el carbono del aire para hacer combustible que extraer nuevos fósiles".[5]

Además, Observer informa que Aircela no niega los vehículos eléctricos, sino que los posiciona como un "complemento", con el objetivo de reducir las emisiones sin realizar grandes modificaciones en los vehículos e infraestructuras existentes.[4]


Por otro lado, el escepticismo sigue siendo fuerte.
Preguntas como "¿no es mejor simplemente usar energía solar y baterías?", "si se necesita mucha electricidad, ¿no es demasiado restrictivo en cuanto a ubicación?" y "¿será rentable a gran escala?" se repiten en Reddit y Hacker News.[5][6][7] Especialmente, la sensación de "sin números, no se puede confiar" es fuerte, y es característico de las redes sociales que la atención se centre más en la transparencia del negocio que en la tecnología en sí.[5][7]


La cuestión de "dejar gasolina para el futuro"

También existe un conflicto de valores.
Los combustibles sintéticos pueden convertirse en un salvoconducto para prolongar la vida de los motores de combustión interna. Por lo tanto, es fácil que surjan críticas como "el camino más corto hacia la descarbonización es la electrificación, y los combustibles sintéticos son un desvío". Por otro lado, también es fuerte el argumento de que "es imposible reemplazar de inmediato la gran cantidad de vehículos que ya están en circulación, y se necesita una solución realista para el período de transición".[4][5][8]

Ambos puntos tienen sentido. Al final, la evaluación cambia según quién lo use, dónde, con qué tipo de electricidad y para qué propósito.


Conclusión: esto no es "gasolina mágica", sino un "convertidor de energía con aplicaciones específicas"

Hacer gasolina del aire es un principio conocido desde hace tiempo. La novedad en esta ocasión es que el dispositivo ha pasado de ser una "planta gigante" a un "módulo".[1][2]


Sin embargo, considerando las condiciones de 1 galón por día, aproximadamente 75 kWh necesarios para la producción y un precio del dispositivo de varios miles de dólares, parece más una tecnología significativa en lugares con restricciones logísticas o de suministro de combustible, o en áreas donde se necesitan "moléculas", que una "revolución de gasolina doméstica" que cambiará la vida de todos.


Las opiniones en las redes sociales pueden ser el resultado de haber detectado intuitivamente esa "especialización".



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