¿La tierra apta para el pastoreo se reducirá a la "mitad"? La realidad del cambio climático que transformará el futuro de vacas, ovejas y cabras en 2100

¿La tierra apta para el pastoreo se reducirá a la "mitad"? La realidad del cambio climático que transformará el futuro de vacas, ovejas y cabras en 2100

La disminución de "lugares para pastoreo" en el mundo

Leche, queso, yogur, lana y carne. La ganadería, profundamente arraigada en nuestras vidas, no se sostiene solo con la cría en interiores como en fábricas. Más bien, en amplias regiones del mundo, el pastoreo de ganado en praderas es el protagonista.


Sin embargo, esta "normalidad" podría tambalearse desde sus cimientos debido al cambio climático. Investigaciones recientes advierten que, para finales de este siglo (2100), hasta un **36-50%** de las tierras adecuadas para el pastoreo de vacas, ovejas y cabras podrían perderse a nivel mundial.


Este número no solo implica cambios en la producción. Puede tener un impacto en cadena en la vida de las personas que dependen del pastoreo, en la cultura regional e incluso en la estabilidad nacional.



El estudio revela el "rango climático seguro"

El punto clave de este estudio es que define, a partir de datos, el "marco de condiciones climáticas" en el que la ganadería ha prosperado.
Específicamente, se han identificado las siguientes condiciones como aquellas bajo las cuales el pastoreo de vacas, ovejas y cabras se ha llevado a cabo de manera relativamente estable (temperatura, precipitación, humedad, viento, etc.).


Las tierras dentro de este "rango seguro" se están reduciendo debido al aumento de las temperaturas y los cambios climáticos. Además, esta reducción no es uniforme, y podría manifestarse de manera que "el pastoreo se vuelva repentinamente difícil" en ciertas regiones. No solo el calor, sino también la sequedad, los cambios en la humedad y las condiciones del viento se combinan para superar rápidamente los límites de crecimiento del pasto, disponibilidad de agua y estrés térmico del ganado.



Escala del impacto: más de 100 millones de pastores, hasta 1.6 mil millones de cabezas de ganado

El pastoreo se lleva a cabo en una parte considerable de las tierras del mundo y es un sistema de producción enorme. El estudio menciona que los afectados incluyen a más de 100 millones de pastores y hasta 1.6 mil millones de cabezas de ganado en pastoreo.


Lo importante aquí es que no se puede simplificar a "pastores = personas pobres". Aunque hay muchas regiones con alta vulnerabilidad, el pastoreo no es solo una fuente de ingresos, sino también un conocimiento de uso de la tierra, un sistema comunitario y, a veces, una identidad étnica. La pérdida de tierras de pastoreo no solo significa la pérdida de medios de vida, sino que también puede desestabilizar la base social.



África como punto crítico: las temperaturas ya están cerca del "límite superior"

El estudio señala que África es particularmente vulnerable. La razón es simple: muchas regiones ya están cerca del límite superior del "rango climático seguro".


Un pequeño aumento de temperatura intensifica el estrés térmico del ganado, reduce la productividad de los pastizales y, si aumenta la frecuencia de sequías y fenómenos extremos, se dificulta el acceso al agua y al alimento. Incluso en un futuro de bajas emisiones, la reducción es difícil de evitar, y en un futuro de altas emisiones, el impacto podría ser aún más severo.


Lo que no se puede pasar por alto es que el impacto no se limita solo a los "alimentos". Si la ganadería colapsa, también lo hace la economía doméstica, aumentan los conflictos por la movilidad y el uso de la tierra, y se acelera el éxodo de jóvenes y la concentración urbana. En algunos países, esto podría aumentar el riesgo de inestabilidad política y de seguridad. El estudio enfatiza que los países con altos niveles de hambre, inestabilidad económica y política, y desigualdad de género son los más vulnerables.



No se trata de "pastoreo malo/bueno", sino de que "las condiciones están cambiando"

El tema del clima y la ganadería a menudo se polariza en "la ganadería es la causa de los gases de efecto invernadero, por lo que debe reducirse" o "el pastoreo ayuda a la regeneración ambiental".


Sin embargo, lo que este estudio destaca es la realidad de que "las condiciones físicas están cambiando" antes que las ideologías. El pastoreo depende en gran medida de condiciones ambientales como el pasto, el agua, la temperatura y la humedad. Es decir, no importa cuánta demanda haya o cuánta tradición exista, si las condiciones climáticas superan ciertos umbrales, el pastoreo se vuelve insostenible.


Y cuando se vuelve insostenible, no necesariamente ocurre una "reducción limpia". Se manifiesta en forma de deterioro de la salud del ganado, aumento de la adquisición externa de alimento, aumento de costos, sobrepastoreo de la tierra, presión económica y mayor distancia de movilidad.



Opciones de adaptación: cambios en la movilidad, razas, manejo y "agua"

Entonces, ¿no hay soluciones? Ya existen varias estrategias de adaptación en el terreno.

  • Cambio y mejora de razas ganaderas: transición a líneas resistentes al calor y a enfermedades

  • Cambio en las prácticas de pastoreo: ajuste de la presión de pastoreo, rotación de pastizales, manejo evitando las horas más calurosas del día

  • Innovación en forraje y pasto: introducción de especies de pasto resistentes a la sequía, combinación con cultivos forrajeros

  • Aseguramiento del agua: pozos, instalaciones de suministro de agua, almacenamiento, gestión de cuencas (aunque se necesita financiación y consenso)

  • Diversificación de fuentes de ingreso: cultivos distintos al ganado, turismo, productos procesados, negocios comunitarios


Sin embargo, la adaptación tiene un costo. En regiones con falta de financiamiento, infraestructura, tecnología y servicios administrativos, las estrategias de adaptación tienden a ser "teóricamente correctas pero difíciles en la práctica". Por eso, el esquema de "los países más afectados son los que ya tienen alta vulnerabilidad" que muestra el estudio es significativo.



Reacciones en redes sociales: ansiedad, desconfianza política y el debate sobre "cambio alimentario"

Este tema se difunde fácilmente en las redes sociales. La razón es simple: el tema cercano de "carne y lácteos" junto con los números fuertes de "2100" y "mitad" conmueven las emociones de las personas.

 

De hecho, en las comunidades extranjeras destacan las siguientes reacciones.


1) Sentimiento de "ya es demasiado tarde" y resignación
En un foro, en el contexto de la falta de progreso en las medidas contra la crisis climática, hubo expresiones de desesperación sobre la poca probabilidad de cambio en la sociedad, describiendo a los humanos como "criaturas inteligentes pero tontas" ("clever dumb beasts").
Este tipo de reacciones se centran más en el agotamiento hacia la política, los medios y la división, que en el debate científico.


2) Difusión inclinada hacia "ganadería = mal"
Publicaciones como "por eso la ganadería debe reducirse" y "hacia una alimentación centrada en plantas" tienen un gran poder de difusión. A menudo se vinculan con los gases de efecto invernadero (especialmente el metano), exigiendo simultáneamente cambios en el comportamiento alimentario individual y en las políticas.


3) Enfoque realista de "¿pero qué pasa con los pastores?"
Por otro lado, persiste la perspectiva de "si se pierden las tierras de pastoreo, ¿qué pasa con la vida de los pastores?" y "¿quién apoyará la transición cultural y de medios de vida?". Es una voz que busca apoyo para la adaptación y una transición justa (Just Transition), evitando simplificar el debate en términos de bien y mal.


4) Reacciones que se conectan directamente con "el tema de los precios"
En las redes sociales, es fácil que el tema derive en "¿se encarecerán la carne y los productos lácteos?" o "¿se volverá inestable el suministro?", reflejando una preocupación por la defensa del estilo de vida. Esto indica que el cambio climático está comenzando a ser entendido no como un "futuro lejano", sino como un riesgo para la economía doméstica.



Reinterpretación posible: "La crisis de la ganadería" es una crisis alimentaria y social

Este estudio indica que el futuro de la ganadería está vinculado no solo a la "tecnología", sino también a la "sociedad". La reducción de las tierras de pastoreo no es solo un problema de suministro de carne y leche. Las regiones vulnerables son las más afectadas, y esto puede extenderse a la seguridad alimentaria, el riesgo de conflictos y la desigualdad de género.


Por lo tanto, la respuesta también tiene dos capas.
Una es la mitigación, que busca reducir los gases de efecto invernadero y frenar el aumento de temperatura.
La otra es la adaptación, que busca proteger los medios de vida en un clima cambiante.


Y entre estas dos se encuentra la cuestión de "¿quién asumirá el costo?" y "¿se dejará atrás a las personas vulnerables?", que es un problema de equidad. El enfoque futuro será si podemos tratar el futuro de tierras de pastoreo en disminución no solo como "números", sino como un desafío de diseño social.



Fuente