¡China se convierte en el líder del turismo mundial! ¿Un cambio de roles entre EE. UU. y China también en el turismo? ― La política de apertura y la estrategia de infraestructura de China

¡China se convierte en el líder del turismo mundial! ¿Un cambio de roles entre EE. UU. y China también en el turismo? ― La política de apertura y la estrategia de infraestructura de China

El turismo en China se convierte en protagonista mundial: la exención de visados y las redes sociales impulsan el "cambio tectónico de la economía de viajes"

China se está acercando rápidamente a convertirse en el protagonista de la economía mundial de viajes y turismo.

El periódico británico The Independent informó, basándose en la última investigación del Consejo Mundial de Viajes y Turismo, que China podría superar a Estados Unidos en los próximos años y convertirse en la economía de viajes y turismo más representativa del mundo. Las cifras centrales del artículo son impresionantes. En 2025, los viajeros internacionales que visiten China superarán los 68 millones, un aumento del 15.5% respecto al año anterior. El gasto de los visitantes en China aumentará un 10.5%, alcanzando los 135 mil millones de dólares, superando los niveles previos a la pandemia.

El punto clave de esta noticia no es simplemente que "los viajeros han regresado a China". Más bien, es que China ha rediseñado el turismo como una estrategia nacional, integrando visados, transporte, pagos, desarrollo urbano y la formación de imágenes en las redes sociales. El turismo ya no se limita a la industria de hoteles y boletos de avión; se ha convertido en un enorme dispositivo económico que conecta la impresión nacional, el consumo, el empleo, la diplomacia y la tecnología.


Las razones del crecimiento de China no se limitan a "ser barato"

En el pasado, viajar a China presentaba obstáculos únicos. La burocracia de la solicitud de visado, la barrera del idioma, la inconveniencia de los pagos, la preocupación por la regulación de Internet y la impresión de ser un "país difícil de entender" formada a través de los medios occidentales. Aunque el destino era atractivo, el costo psicológico de viajar allí era alto.

Sin embargo, en los últimos años, China ha cambiado significativamente esta entrada. Ha ampliado la lista de países exentos de visado por 30 días y ha establecido un sistema que permite una estancia de tránsito de 240 horas, es decir, 10 días, para algunos viajeros. Si se reduce la molestia de "presentar documentos en la embajada, preparar un itinerario detallado y esperar el resultado", se facilita que los turistas consideren a China como un destino. Antes de la atracción del destino turístico, lo más importante es si es posible ir.

Al mismo tiempo, China ha estado mejorando aeropuertos, trenes de alta velocidad, transporte interurbano y pagos digitales. No solo en ciudades internacionalmente conocidas como Shanghái, Pekín, Shenzhen, Chongqing, Chengdu y Xi'an, sino también se ha ampliado el acceso a ciudades del interior y regionales. Para que un vasto territorio se convierta en un producto turístico, no basta con enumerar lugares de interés. Se necesita facilidad de movimiento, facilidad de reserva, facilidad de pago y un entorno informativo que reduzca la incertidumbre.

El WTTC prevé que el sector de viajes y turismo de China se expandirá a 1.8 billones de dólares en 2025 y podría acercarse a 3.5 billones de dólares en 2036. En términos de empleo, se proyecta que apoyará a 84.6 millones de personas en 2025 y superará los 100.3 millones en 2036. El turismo se está convirtiendo en un motor de crecimiento para China, estimulando el consumo, impulsando las economías locales y mejorando la imagen internacional.


La diferencia con Estados Unidos no se mide solo en "número de visitantes"

Lo que llama la atención en este informe es la perspectiva de que China superará a Estados Unidos. Sin embargo, el "cambio" mencionado aquí no se refiere simplemente a un ranking de número de turistas. Se trata de la escala económica de cuánto contribuye la industria de viajes y turismo al PIB, el empleo y el consumo, y está relacionada de manera compleja con el gasto de los chinos en viajes al extranjero, el gasto de los extranjeros en China y la profundidad del mercado de viajes domésticos.

Estados Unidos todavía tiene una economía turística enorme. El tamaño de los viajes domésticos es grande, y hay una acumulación significativa en viajes de negocios, parques temáticos, parques nacionales, turismo en grandes ciudades e industrias de entretenimiento. Sin embargo, se ha informado que en 2025 los visitantes extranjeros disminuirán y se verá debilidad en el gasto turístico internacional. Políticas de inmigración, preocupaciones sobre el control fronterizo, tipos de cambio, imagen política y preocupaciones de seguridad están llevando a algunos viajeros a destinos distintos de Estados Unidos.

Por otro lado, China está creando oportunidades al abrir una entrada que antes estaba cerrada. Esta es una gran diferencia con Estados Unidos. Mientras que Estados Unidos lucha por mantener un mercado turístico maduro, China todavía tiene espacio para atraer a una gran cantidad de "extranjeros que visitan por primera vez". En particular, para los viajeros de Europa, el sudeste asiático, Medio Oriente y América Latina, la exención de visado es un fuerte incentivo.

La fortaleza de China también radica en la amplitud de sus recursos turísticos. No solo tiene sitios históricos como la Gran Muralla, la Ciudad Prohibida y los Guerreros de Terracota de Xi'an, sino también el paisaje urbano de Shanghái, la ciudad tridimensional de Chongqing, el ambiente tecnológico de Shenzhen, la cultura culinaria de Chengdu, y los paisajes naturales de Yunnan y Guilin, que son materiales que se destacan fácilmente en las redes sociales. Además, gracias a los trenes de alta velocidad y la red aérea doméstica, es más fácil combinar múltiples ciudades en un solo viaje.


Reacciones en redes sociales: "La exención de visado fue decisiva" "Los videos cambiaron mi impresión"

 

Al observar las comunidades de viajes y las publicaciones en redes sociales, las reacciones al auge de los viajes a China se dividen en tres grandes categorías.

La primera reacción notable es la bienvenida a la exención de visado. En la comunidad de Reddit relacionada con los viajes a China, se pueden encontrar publicaciones como "Siempre tuve interés en China, pero fui por primera vez gracias a la exención de visado" o "Había estado en Hong Kong y Macao, pero la eliminación de visado me llevó a visitar la China continental". En otras palabras, la política turística de China está desempeñando un papel en convertir el interés potencial en viajeros reales.

En segundo lugar, hay reacciones que indican que los videos en TikTok, YouTube e Instagram están cambiando la impresión de China. En los últimos años, viajeros e influencers de otros países han publicado sobre el paisaje nocturno de Shanghái, la ciudad de rascacielos de Chongqing, la entrega sin personal, los pagos sin efectivo, los trenes de alta velocidad, el metro limpio y las calles animadas hasta altas horas de la noche, difundiendo la sorpresa de que "China no es como pensaba". En las redes sociales, se está visualizando a China no como el país que se ve en las noticias políticas, sino como una ciudad que se puede recorrer realmente.

En tercer lugar, existen voces escépticas. Se señala que solo se difunde la imagen sofisticada de las grandes ciudades, y que la realidad de las regiones y el interior es menos visible. Se opina que el desarrollo de China se concentra en las regiones costeras y las ciudades de primera línea, y que al viajar al interior hay diferencias en infraestructura y servicios. Además, algunos viajeros mencionan como preocupaciones la falta de pagos digitales, el entorno de comunicaciones, el Gran Cortafuegos y la escasez de señalización en inglés.

Esta diferencia de temperatura es importante. Las redes sociales son un poderoso dispositivo para impulsar la demanda turística, pero al mismo tiempo pueden elevar las expectativas en exceso. Si los viajeros visitan solo con la imagen de "ciudad del futuro" que vieron en videos, podrían sentirse desconcertados por la complejidad del lugar. Por el contrario, aquellos que evitaban visitar debido a prejuicios políticos podrían cambiar drásticamente su impresión si realmente visitan. La situación actual de los viajes a China se encuentra entre estos dos extremos.


El "turismo" se ha convertido en una estrategia de poder blando para China

La razón por la que China está poniendo tanto énfasis en el turismo no es solo para obtener divisas o estimular el consumo. Los viajeros actualizan su impresión de un país al caminar, comer, moverse y relacionarse con la gente. Esto puede tener un impacto más fuerte que la publicidad o las declaraciones diplomáticas.

En los últimos años, China ha enfrentado miradas críticas en la comunidad internacional. Derechos humanos, Taiwán, el Mar del Sur de China, el control de la información, la seguridad y las fricciones económicas son temas políticos que no se agotan. Por eso, el turismo se convierte en un medio para reconstruir la imagen nacional desde otra perspectiva. Si los viajeros publican que "fue más seguro de lo que esperaba", "la ciudad estaba limpia", "la comida era barata y deliciosa" o "fue fácil moverse", esas experiencias se difunden de manera más natural que la publicidad.

En un informe de AP News también se señala que la expansión de la exención de visado tiene como objetivo impulsar el turismo, la economía y el poder blando. De hecho, las agencias de viajes también están sintiendo un aumento en la demanda, y las reservas desde las regiones con exención de visado están creciendo. Esto refleja la creencia de China de que "si vienen, cambiarán su impresión".


No es irrelevante para Japón

La expansión de la economía turística de China también afecta a Japón. Los viajeros chinos tienen una presencia significativa en el turismo receptivo en Japón, y al mismo tiempo, para los japoneses, China es un gran mercado cercano. Si China aumenta su capacidad para atraer viajeros del extranjero, también podría haber una competencia por la demanda de viajes dentro de Asia.

Especialmente los viajeros jóvenes valoran el precio, el acceso, la apariencia en redes sociales, la experiencia culinaria y la novedad de las ciudades. Si China es reconocida como un "nuevo destino de viaje en Asia al que se puede ir incluso en un fin de semana" gracias a la exención de visado y la difusión de videos, podría haber más competencia con Corea del Sur, Taiwán, Tailandia, Vietnam y Japón.

Por otro lado, también es una oportunidad para Japón. Si el gasto en viajes al extranjero de los chinos aumenta, podría conducir a la recuperación y expansión de la demanda de visitas a Japón. Las preferencias de los viajeros chinos han evolucionado desde los viajes de compras en grupo hacia experiencias locales, gastronomía, naturaleza, aguas termales, cultura, anime y juegos, turismo médico y educativo. Si el mercado de viajes de China vuelve a expandirse, Japón también necesitará preparar una oferta que no solo se centre en la "cantidad" sino también en la "calidad".


Desafíos restantes para el creciente turismo en China

Sin embargo, para que China se convierta en una de las mayores economías turísticas del mundo, aún quedan desafíos.

Uno de ellos es la facilidad de uso para los extranjeros. Los pagos digitales en China son muy convenientes a nivel nacional, pero para los viajeros extranjeros, el registro, la verificación de identidad, la vinculación de tarjetas y el entorno de comunicaciones pueden ser obstáculos. Aunque ha habido mejoras en los últimos años, los viajeros primerizos aún necesitan prepararse.

El segundo es el problema del idioma y la información. Aunque en las grandes ciudades y principales destinos turísticos se está avanzando en la atención en inglés, en las regiones hay diferencias en la disponibilidad de información multilingüe para guías, reservas e información de transporte. Para dispersar el turismo a nivel nacional, es esencial un diseño informativo que permita a los extranjeros moverse por sí mismos.

El tercero es el riesgo político. El turismo es susceptible a las relaciones diplomáticas. Si la situación internacional empeora, los vuelos, los visados, las advertencias de viaje y la imagen en las redes sociales pueden cambiar rápidamente. Cuanto más se convierta el turismo en una estrategia de crecimiento, más susceptible será a las fricciones diplomáticas.

El cuarto es el problema de la confianza. Aunque las experiencias positivas de viaje en China se están difundiendo en las redes sociales, también persisten dudas como "¿no es propaganda?" o "¿solo muestran los lugares que quieren mostrar?". Para ser un país turístico que cuente con un apoyo duradero, no solo se necesitan imágenes brillantes de las ciudades, sino también un entorno donde los viajeros puedan obtener información libremente, moverse con confianza y recibir ayuda cuando la necesiten.


Aun así, China está cambiando el juego del turismo

La esencia de la noticia es que China ha pasado de ser un "país que espera a los turistas" a un "país que diseña la demanda turística".

Relajar los visados. Conectar aeropuertos y trenes. Mejorar los pagos. Crear nuevas zonas turísticas. Mejorar el paisaje urbano visible en las redes sociales. Las publicaciones de los viajeros atraen a los próximos viajeros. Si se crea este ciclo, el turismo se convierte en una industria acelerada por políticas, no por crecimiento natural.

La posición de Estados Unidos como una potencia turística construida durante años no se tambaleará fácilmente. Sin embargo, es cierto que el centro de gravedad del turismo está comenzando a cambiar. China está entrando rápidamente en la lista de destinos de los viajeros al combinar su enorme mercado interno, inversión en infraestructura, políticas de visado y estrategias de imagen en la era de las redes sociales.

En el pasado, viajar a China era "un lugar al que me gustaría ir, pero un poco complicado". Ahora se está convirtiendo en "un lugar al que puedo ir más fácilmente de lo que pensaba, como vi en los videos". Este cambio de percepción es más significativo que las cifras económicas del turismo.

Si China realmente se convertirá en la economía de viajes y turismo número uno del mundo dependerá de la situación internacional, la economía interna, las políticas de visado, las rutas aéreas y las experiencias reales de los viajeros. Pero una cosa es clara: la competencia turística entre Estados Unidos y China ya no es solo una competencia de número de visitantes. Se trata de cuál de los dos países puede hacer que los viajeros quieran "ir", "volver" y "recomendar". La economía turística mundial ha entrado en esta batalla por las emociones.


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