¿Por qué el "optimismo" se convierte en un activo diplomático? El ranking de felicidad no solo refleja el "estado de ánimo interno": el "poder blando" que Australia casi pierde.

¿Por qué el "optimismo" se convierte en un activo diplomático? El ranking de felicidad no solo refleja el "estado de ánimo interno": el "poder blando" que Australia casi pierde.

"Los australianos son alegres y creen en el futuro": esa imagen de "carácter nacional" no es solo un adorno en los folletos turísticos. La emoción de ver deportes, la sensación de libertad en las playas, la cercanía en las barbacoas en el patio trasero. Estos elementos han funcionado como un "conjunto de encantos" que hace que las personas de otros países piensen "quiero trabajar con ellos", "quiero visitar", "quiero aprender".


Sin embargo, en los últimos años, el "estado de ánimo del país" que sustenta esta imagen se ha tambaleado. Si Australia cae en los rankings internacionales de felicidad y su imagen como "país positivo" se desvanece, podría afectar no solo la satisfacción interna sino también la percepción externa del país, es decir, su poder blando. Este ensayo presenta esa relación causal como un "punto crítico sorprendentemente pasado por alto".



1) La "felicidad" parece un indicador interno, pero en realidad es un lenguaje de competencia internacional

A primera vista, los rankings de felicidad parecen solo una puntuación del "estado de ánimo" de cada país. Sin embargo, cuando los rankings se informan en los medios, se difunden en las redes sociales y se utilizan como referencia para decisiones de turismo, estudios e inversiones, se convierten en un "lenguaje de evaluación" válido en la sociedad internacional.


Un ejemplo emblemático es Finlandia. Ha mantenido durante años el título de país más feliz del mundo y lo ha vinculado a la promoción de su turismo y marca nacional. Es un ejemplo que demuestra que la felicidad puede convertirse en un "atractivo del país" y no solo en una "estadística". El ensayo sugiere que Australia también debería tratar su "positividad" como un activo.



2) ¿Cómo se mide la felicidad en primer lugar? Desentrañando los "supuestos" de los rankings

Aquí es donde la discusión se complica. Decir que "la felicidad ha disminuido" es complicado porque hay múltiples definiciones y métodos de medición de la felicidad.

● Informe Mundial de la Felicidad (World Happiness Report)

Uno de los rankings más citados se basa en una pregunta tipo "escalera" que evalúa la vida en general de 0 a 10 (Cantril Ladder). Aunque es simple y adecuado para comparaciones internacionales, tiene un carácter más cercano a una "evaluación de la vida" que a una "instantánea del estado de ánimo", reflejando más fácilmente "la perspectiva de vida" y "la confianza en la sociedad".

● Índice de Felicidad de Ipsos

Por otro lado, Ipsos no solo pregunta sobre la felicidad subjetiva y la calidad de vida, sino que también considera elementos de expectativa, como "¿crees que el futuro será mejor?". Esto es crucial, ya que incluso si la satisfacción actual es alta, si las expectativas para el futuro son bajas, el "estado de ánimo del país" puede decaer fácilmente. El ensayo enfatiza que el "valor del optimismo" se alinea bien con esta capa de expectativa.

● FIB de Bután (Felicidad Interna Bruta)

Otra aproximación es un indicador de "felicidad social" que abarca múltiples áreas como la psicología, la salud, el uso del tiempo, la educación, la cultura, la gobernanza, la comunidad, el medio ambiente y el nivel de vida. Es una forma de tratar la felicidad no solo como un "estado de ánimo individual", sino como el estado de las instituciones y la comunidad.


En última instancia, si no se distingue "qué indicador ha disminuido" y "qué ha disminuido", el remedio será incorrecto. En lugar de preocuparse por los números del ranking, es necesario comprender las "diferencias en la forma de medir" y determinar qué capa está debilitada.



3) El "optimismo" no es una virtud vaga, sino un motor para el país

El núcleo del ensayo es que "el optimismo hacia el futuro crea impulso para el país y fortalece su atractivo visto desde el exterior".


Si un país tiene confianza en su propio futuro y siente que "las oportunidades están aumentando", eso se transmite como un "aire de ascenso" en la diplomacia, los negocios y el turismo. Por el contrario, los países con un fuerte sentimiento de victimización, apego al pasado o ira interna tienden a ser vistos desde el exterior como "defensivos" o "cerrados".


En la sociedad internacional moderna, no solo el poder militar o económico, sino también el "poder de ser querido" y el "poder de ser deseado para colaborar" son efectivos. Al igual que el K-POP o la cultura gastronómica, incluso sin productos de exportación claros, a veces la imagen por sí sola puede atraer personas, dinero y oportunidades. La felicidad y el optimismo pueden ser el "combustible" de esa imagen.



4) ¿Está el declive de la "soft power" ocurriendo al mismo tiempo que el "declive del estado de ánimo"?

El ensayo menciona que, junto con la caída en el ranking de felicidad, Australia también ha caído en los indicadores de poder blando. Aunque no se puede afirmar una causalidad simple, no se puede ignorar la "posibilidad de que el estado de ánimo interno se extienda al atractivo internacional".


Lo importante aquí es que el poder blando no se puede construir solo con "publicidad gubernamental". Se levanta como la suma de la vida diaria que experimentan los estudiantes internacionales, la comodidad que sienten los inmigrantes, la amabilidad que reciben los turistas y la imagen que los propios ciudadanos tienen de su país. En otras palabras, si los ciudadanos no pueden tener esperanza en su propio país, el atractivo externo también se erosiona gradualmente.



5) Entonces, ¿qué está disminuyendo la felicidad de Australia?

El ensayo sugiere que la solución no es tanto el cordero, sino más bien el comienzo de la discusión. Para recuperar el optimismo, es necesario enfrentar las condiciones reales en lugar de resolver los problemas de "estado de ánimo" con "fuerza de voluntad". Se plantean los siguientes puntos específicos:

  • Desigualdad: incluso con riqueza, si la insatisfacción con la distribución se extiende, la sensación de aceptación disminuye

  • Asequibilidad de la vivienda: la presión de los alquileres y los precios de las viviendas quita la perspectiva del futuro

  • Debilitamiento de las conexiones sociales: la soledad y la división erosionan la base de la felicidad


La felicidad no se determina solo por "si los ingresos aumentan". Aunque los factores "no monetarios" como la familia, el reconocimiento, el sentido de autodeterminación y la salud mental son grandes, en situaciones donde la presión de los costos de vida y la vivienda es fuerte, los factores monetarios inevitablemente salen a la superficie. Aquí radica la dificultad común que enfrentan los países desarrollados.



6) Reacciones en las redes sociales (resumen de tendencias de publicaciones)

El punto de "disminución de la felicidad = disminución del atractivo del país" planteado por este artículo es fácil de generar reacciones en las redes sociales. En lugar de citar publicaciones específicas, al organizar los "tipos de puntos de discusión" que destacan en el debate público, las reacciones se dividen en cinco grandes grupos.


A. Grupo "Los anuncios son divertidos, pero la realidad no lo es"

Reconociendo el humor de los anuncios de cordero, pero opinando que "la felicidad no volverá a menos que se aborden los problemas de vivienda y costo de vida".

  • La postura de que antes de elevar el "estado de ánimo", se deben arreglar las bases de la vida.

B. Grupo "Hablar de felicidad en rankings es superficial"

Opiniones que consideran "simplista alarmar con el ranking" debido a los múltiples métodos de medición de la felicidad.

  • Sin embargo, este grupo también tiende a mostrar interés en el punto de que "las expectativas futuras" están disminuyendo.

C. Grupo "Entiendo el tema del poder blando"

Opiniones que empatizan con el punto de que "el ambiente del país afecta la diplomacia y el turismo", desarrollando comparaciones con su propio país, como "Japón enfrenta el mismo problema".

  • Hablan de la sensación de que la "alegría" genera simpatía internacional, vinculándola con experiencias cotidianas.

D. Grupo "Pedir optimismo es cruel para los afectados"

Las personas con problemas de salud mental, empleo inestable o inseguridad habitacional tienden a resistirse a que se les diga "sé positivo".

  • Señalan que hacer del optimismo una "moral" puede ser contraproducente.

E. Grupo "La recuperación de las conexiones es clave"

Opiniones que, además de los temas de vivienda y desigualdad, enfatizan la soledad, la división y el debilitamiento de la comunidad.

  • "La metáfora de la barbacoa es buena. Al final, son las conexiones humanas las que crean la felicidad", dicen.


Lo que las discusiones en las redes sociales muestran es que la palabra "felicidad" es un "concepto enorme" que se conecta tanto con el costo de vida como con la marca nacional y la salud mental. Por eso, es fácil que surjan conflictos. Sin embargo, visto de otra manera, la felicidad puede convertirse en un "lenguaje común" que coloca las políticas, las empresas, las regiones y las acciones individuales en la misma mesa.



7) Recuperar el "mojo" no es una cuestión de estado de ánimo, sino de crear condiciones

El ensayo concluye con un enfoque práctico. Dejando de lado si el cordero es la respuesta, el hecho de que Australia sea un país donde se pueden discutir temas como la desigualdad, la vivienda y las conexiones sociales en una barbacoa es en sí mismo una fortaleza, es el mensaje con el que se cierra.


El optimismo no se puede crear por mandato. Sin embargo, si hay un diseño donde las perspectivas de vida son claras y las personas pueden confiar fácilmente en otras, el optimismo "regresará como resultado".


Y si ese optimismo se manifiesta de manera visible desde el exterior, en los ámbitos del turismo, los estudios, las inversiones y la diplomacia, generará una preferencia por "querer involucrarse con este país". La felicidad no termina solo en la felicidad interna. Determina la apariencia del país y cambia su distancia con el mundo.


El tema de Australia no es ajeno a otros países. Si la felicidad se considera un problema de "estado de ánimo individual" o se trata como un problema de "diseño social" y "atractivo nacional". Los rankings solo indican el comienzo de la pregunta. La respuesta está en las condiciones de la vida diaria y en la reconstrucción de las "conexiones" que allí existen.



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