Las trampas invisibles en el ámbito médico: "Gaslighting Médico" que amenaza tu salud

Las trampas invisibles en el ámbito médico: "Gaslighting Médico" que amenaza tu salud

"Eso es estresante", "No hay problema con las pruebas, así que está bien", "Quizás estás pensando demasiado" ── ¿alguna vez has tenido la experiencia de que una conversación termine así cuando consultas por un malestar físico? Por supuesto, a veces realmente se trata de un malestar temporal. Sin embargo, existe un fenómeno en el que las quejas del paciente se descartan como una "reacción exagerada" sin ser suficientemente consideradas, llevando a la persona a dudar de sus propias sensaciones. En los últimos años, el término que se ha extendido para describir esto es Medical Gaslighting (Gaslighting Médico).


¿Qué es el Medical Gaslighting?

El Medical Gaslighting se refiere a la situación en la que los médicos o profesionales de la salud minimizan los síntomas del paciente, no los toman en serio o los tratan como exageraciones o imaginaciones, lo que provoca que el paciente dude de su propia percepción de la realidad. No siempre es una "manipulación malintencionada", sino que puede ocurrir debido a la acumulación de factores como la carga de trabajo, las reglas empíricas o los hábitos de comunicación, lo que lo hace problemático.


Lo importante aquí es que "no tener un diagnóstico" no significa "no existir". La medicina no es omnipotente, y hay casos en los que los síntomas son severos incluso si las pruebas son normales. Sin embargo, si las quejas se minimizan, el paciente recibe una "negación sin explicación". Como resultado, además de los propios síntomas, se añaden sentimientos de aislamiento y autonegación.


¿Por qué ocurre? La sombra de una "estructura" más que de un problema individual

Un artículo de FOCUS online afirma que el Medical Gaslighting no es una "rara excepción", sino que está relacionado con factores estructurales. Por ejemplo, la presión de tiempo en el entorno médico, síntomas que no se pueden medir fácilmente, visiones médicas anticuadas, y el desequilibrio de poder entre el paciente y el médico. Cuando estas condiciones se combinan, se reduce la posibilidad de realizar entrevistas y explicaciones detalladas, y el paciente solo recibe una "conclusión insatisfactoria".


Además, no se puede ignorar el sesgo que persiste en el ámbito médico. Factores como el género, la edad, el tipo de cuerpo, antecedentes de enfermedades mentales y la posición social pueden, inconscientemente, invocar el marco de "exageración" o "problema de autogestión". Aunque el paciente pueda sentir una "incomodidad difícil de expresar", es difícil contradecir en la consulta médica. Aquí es donde se encuentra el caldo de cultivo para el gaslighting.


¿Qué impacto tiene? Retrasos en el diagnóstico, ruptura de la confianza

El impacto del Medical Gaslighting no se limita a un problema de estado de ánimo. El mayor riesgo señalado en el artículo es el retraso en el diagnóstico y tratamiento. Si los diagnósticos erróneos o las omisiones continúan, los síntomas pueden volverse crónicos o se pueden perder oportunidades de recuperación.


Otro aspecto grave es el daño psicológico. Cuanto más se convence una persona de que "quizás estoy exagerando", más difícil se vuelve buscar atención médica. Si la desconfianza en el sistema médico se acumula y se llega a evitar las consultas pensando "ya no vale la pena ir", se entra en una espiral de empeoramiento de la condición.

 
El artículo también menciona el riesgo potencial de aumento de ideación suicida entre personas transgénero y otros grupos, subrayando que la "minimización" puede tener implicaciones de vida o muerte.


Personas especialmente vulnerables

Aunque puede ocurrirle a cualquiera, el artículo menciona grupos "particularmente vulnerables". Mujeres, personas trans/LGBTQ+, personas con enfermedades crónicas o "enfermedades invisibles" (como Long Covid, endometriosis, ME/CFS), personas mayores, personas con enfermedades mentales, personas con obesidad, personas de origen inmigrante o de minorías raciales, entre otros.


Lo que tienen en común es que sus síntomas son difíciles de explicar, difíciles de detectar en pruebas, o son susceptibles a prejuicios sociales. La medicina valora la objetividad, pero esta tiende a inclinarse hacia lo "medible". Cuando se trata de "dolor no medible" o "malestar fluctuante", es fácil que se atribuya a un "problema emocional".


También ocurre en el ámbito del cáncer: el "no típico" como trampa

Aunque el Medical Gaslighting suele asociarse con el dolor crónico o los trastornos hormonales, el artículo señala que también puede ser un problema en el tratamiento del cáncer. Señales como fatiga, dolor inexplicable o pérdida de peso pueden atribuirse al estrés o la edad. Si los valores iniciales de las pruebas son normales o los síntomas no son "como en los libros de texto", el paciente puede regresar a casa con ansiedad. El retraso en el diagnóstico puede afectar las opciones de tratamiento y el pronóstico, por lo que es un asunto extremadamente serio.


Reacciones en redes sociales: empatía, ira y sabiduría para "la próxima vez"

Este tema se difunde fácilmente en las redes sociales porque las experiencias se pueden compartir en "palabras breves". "Me dijeron que no había nada anormal, pero no puedo moverme", "Se rieron de mí", "Asumieron que estaba bien porque soy joven" ── estas publicaciones evocan rápidamente recuerdos en personas con experiencias similares.


De hecho, en los comentarios de publicaciones relacionadas, destacan relatos como "me pasó lo mismo", "cambié de médico y las cosas avanzaron". En una publicación, se observa una voz que dice "podría escribir un libro sobre el tema médico", reflejando la ira y acumulación de ser minimizado durante mucho tiempo.

 
En otra publicación, se puede ver un comentario que muestra una desconfianza extrema hacia la medicina, como "el único en quien pude confiar fue en el dentista", lo que sugiere que la "experiencia de ser minimizado" puede fácilmente transformarse en desconfianza hacia todo el sistema médico.


Por otro lado, las redes sociales no se limitan a ser un lugar de denuncia. Se comparten consejos prácticos como "llevar un diario de los síntomas", "hacer una lista de puntos antes de la consulta", "llevar un acompañante", "buscar una segunda opinión", que funcionan como un "manual de autodefensa" entre los afectados.


Sin embargo, hay que tener cuidado. En las redes sociales, es fácil inclinarse hacia discursos que ven a todo el sistema médico como enemigo, con el riesgo de caer en interpretaciones conspirativas. Por eso, es necesario que el lado médico verbalice "lo que se sabe/no se sabe de las pruebas" y "qué se verificará a continuación", mientras que el lado del paciente organiza "qué le preocupa y qué está sin resolver" ── se requiere el esfuerzo de ambas partes.


Qué hacer cuando sientes que te han "minimizado"

El artículo menciona medidas concretas que los pacientes pueden tomar en el lugar. La clave es no enfrentarse solo con "emociones", sino traducirlas en información y procedimientos.

  • Registrar los síntomas: desde cuándo, frecuencia, intensidad, factores de empeoramiento/mejora, impacto en la vida diaria. Incluir fechas.

  • Concretar las preguntas: "¿Qué se está descartando ahora?", "¿Cuál es el siguiente paso?", "¿Cuándo debo volver a consultar?" Preguntar sobre el "proceso".

  • Segunda opinión: utilizarlo como un derecho.

  • Llevar un acompañante: reducir la posibilidad de perder información y nivelar un poco la relación de poder en la consulta.

  • Confiar en las sensaciones corporales: "No estar convencido" es una señal importante.


Estas acciones no son para "derrotar al médico". El objetivo es devolver la consulta a una "colaboración de prueba de hipótesis" en lugar de un "juicio de Sí/No". Los registros también son útiles para los profesionales de la salud, y las preguntas reducen el riesgo de omisiones.

¿Cómo debería cambiar el lado médico?

Si el Medical Gaslighting es un problema estructural, depender únicamente de la buena voluntad de cada médico tiene sus límites. Lo que se necesita es un modelo de explicación que permita al paciente estar satisfecho en poco tiempo, un diseño de seguimiento cuando los síntomas no están claros, educación para revisar prejuicios, y una comunicación que comparta el "no saber".


"No hay anormalidades" puede ser un progreso intermedio, no una conclusión. Lo que los pacientes buscan a menudo no es un "diagnóstico omnipotente", sino una "evaluación actual" y "próximos pasos". Solo con eso, es más fácil para los pacientes salir de la sensación de haber sido "negados".


Finalmente: esto no es una cuestión de "imaginación"

La razón por la que el término Medical Gaslighting resuena es porque no solo se trata de dolor o malestar, sino también del "miedo a no poder confiar en la propia experiencia". La medicina necesita objetividad, pero la objetividad no significa "descartar la subjetividad del paciente". Más bien, debería ser un esfuerzo por construir un puente hacia una evaluación objetiva a partir de la subjetividad.


Si ahora mismo estás tragándote las palabras en la consulta, primero lleva un registro, prepara preguntas, y si es necesario, consulta a otro médico. Tus síntomas son un "hecho" que puede afectar tu vida, y no deben ser descartados como "imaginación".



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