Calor extremo, sanciones y envejecimiento llegaron al mismo tiempo: "Un país rico en recursos pero con apagones" - El clima y la política detrás de la "crisis energética" de Irán

Calor extremo, sanciones y envejecimiento llegaron al mismo tiempo: "Un país rico en recursos pero con apagones" - El clima y la política detrás de la "crisis energética" de Irán

"A pesar de ser un país con petróleo y gas, ¿por qué se apagan las luces en las casas?"—Al hablar de la crisis energética en Irán, esta es la pregunta sencilla que surge primero. A pesar de ser uno de los países con más recursos del mundo, la escasez de electricidad y gas está convirtiéndose en una "tradición estacional" más que en una "excepción". En invierno, la demanda de calefacción prioriza el gas para los hogares, dejando insuficiente combustible para las plantas de energía. En verano, el calor extremo lleva al aire acondicionado a funcionar a plena capacidad, exponiendo los límites de la red de distribución. Factores climáticos como la sequía y las olas de calor agravan la situación, haciendo que el sistema eléctrico se tambalee aún más.


1) La "dependencia del gas" y el "sistema anticuado" en el centro de la crisis

La electricidad en Irán se centra en la energía térmica, con un gran peso del gas natural como combustible. Sin embargo, este gas se ve rápidamente presionado por el aumento repentino de la demanda doméstica en invierno. Además, el problema se agrava por los precios de la energía "demasiado bajos" debido a los subsidios. Cuanto más se controlan los precios, más débil es el incentivo para ahorrar, y la demanda se expande. Por otro lado, las sanciones, la falta de inversión y la opacidad política dificultan la actualización de la infraestructura, y la eficiencia de las plantas de energía y la red de distribución envejecidas es difícil de mejorar. Como resultado, se fija el patrón de "la demanda aumenta, pero la capacidad de suministro no sigue el ritmo".


Este "problema estructural" no solo aumenta la frecuencia de los apagones. Las fábricas se ven obligadas a detener operaciones o ajustar su actividad, y la vida urbana se vuelve frágil en servicios que dependen de la electricidad, como ascensores, refrigeración, equipos médicos y comunicaciones. En otras palabras, los apagones se acercan más a una "disfunción social" que a una mera "incomodidad".


2) Cuando falta gas, el aire se contamina: el costo del mazut

La "última carta" a la que recurren las plantas de energía ante la escasez de combustible es el fuelóleo con alto contenido de azufre (mazut). Aunque se puede quemar como sustituto del gas natural para generar electricidad, su alto contenido de impurezas como el azufre tiende a empeorar la contaminación del aire. Según informes, la contaminación se ha agravado en varias áreas, incluida Teherán, exponiendo a las personas a un smog nocivo.


Lo importante aquí es que la crisis energética y la crisis ambiental no son "problemas separados", sino que están unidos por la misma cuerda. Falta gas → se quema combustible sucio → el aire empeora → aumentan los daños a la salud y el descontento social. Además, en los días de contaminación grave, se restringen las salidas y las actividades económicas, reduciendo la productividad urbana. La escasez de energía erosiona la capacidad económica, elimina el margen para inversiones y retrasa aún más la actualización de la infraestructura, comenzando un círculo vicioso.

3) El cambio climático sacude tanto la "demanda" como el "suministro"

El cambio climático se manifiesta en el mundo de la energía como una presión doble. Primero, la prolongación del calor extremo dispara la demanda de aire acondicionado, consumiendo la capacidad excedente de las instalaciones eléctricas. Segundo, si la sequía avanza, se presionan los recursos hídricos, desestabilizando la generación de energía (especialmente hidroeléctrica), el agua de refrigeración y la vida urbana en general. En Irán, se informa continuamente que la escasez de agua y el calor afectan la infraestructura de vida, erosionando el día a día junto con la crisis energética.


Es decir, las fluctuaciones climáticas no solo "hacen que se use más electricidad", sino que también "dificultan su producción". Esta "presión desde ambos lados" expone la vulnerabilidad del sistema energético, independientemente de la cantidad de recursos.


4) ¿Cómo lo perciben los ciudadanos?: "Ira, ironía y urgencia" en las redes sociales

Las reacciones en las redes sociales parecen dividirse en tres capas principales.


(A) La ira y desconfianza de "a pesar de ser un país rico en recursos"
Las publicaciones sobre apagones y escasez de gas frecuentemente plantean la pregunta: "¿Por qué no se puede mantener la infraestructura básica en un país con tantos recursos?". Se cuestiona fuertemente la capacidad y las prioridades del gobierno, mencionando subsidios, fracasos políticos, corrupción y falta de inversión.


(B) La oposición al "combustible sucio" y la preocupación por la salud
Cada vez que se informa sobre la quema de mazut, se difunden preocupaciones como "¿Vamos a sacrificar el aire por electricidad?" y "Los niños y ancianos están sufriendo". Las fotos del smog y las quejas sobre problemas de salud se acumulan, y las emociones se agudizan a medida que la crisis se convierte en algo "visible".


(C) Voces que buscan soluciones: el debate de que solo ahorrar energía no es suficiente
En situaciones donde el gobierno pide ahorro de energía o restricción del consumo, es común ver oposición con el argumento de que "aunque el ahorro es necesario, no es suficiente por sí solo". Aumentan las publicaciones que exigen "reformas estructurales" como la actualización de la red de distribución, la mejora de la eficiencia de generación, las energías renovables y fuentes distribuidas, y la revisión del sistema de precios.


Además, a principios de marzo de 2026, el tema de la interrupción de las comunicaciones elevó aún más la temperatura en las redes sociales. La organización de monitoreo NetBlocks informó que la conectividad en Irán ha caído a un nivel tan bajo como "aproximadamente el 1% de lo normal".

 
Cuando las comunicaciones caen, compartir información sobre apagones, verificar el bienestar de la familia y realizar compras o pagos se vuelve difícil. Bloomberg informó que las personas están tratando de eludir la interrupción utilizando terminales Starlink y VPN para enviar imágenes e información al exterior.

 
Cuando "la electricidad y las comunicaciones son inestables al mismo tiempo", la ansiedad de los ciudadanos se amplifica exponencialmente. En las redes sociales aparecen voces que dicen "el simple hecho de no poder comunicarse es aterrador", y la crisis pasa de ser un problema de infraestructura a uno de seguridad humana.


5) Lo que muestra esta crisis: no son los recursos, sino la "capacidad de gestión" lo que ilumina a un país

La lección que muestra el caso de Irán es que la abundancia de recursos no garantiza por sí sola un suministro estable. La energía barata sostiene la vida a corto plazo, pero si provoca consumo excesivo y falta de inversión, a largo plazo se convierte en una semilla de inseguridad en el suministro. El cambio climático introduce simultáneamente "aumento de la demanda" y "restricción del suministro", exponiendo vulnerabilidades. Y finalmente, los apagones permanecen en la sociedad como una "experiencia común" que une el descontento económico, de salud y político.


Desde el exterior, esto puede parecer un "problema interno de Irán". Sin embargo, las tensiones en el Medio Oriente se propagan al mundo a través del mercado energético, afectando de hecho los precios del gas y petróleo en Europa.

 
La inestabilidad interna y la inestabilidad del mercado internacional no ocurren por separado. La inestabilidad de las "luces" en Irán proyecta sombras sobre los "precios" y la "inseguridad del suministro" en el mundo.


No hay una sola salida a la crisis. Pero al menos, la etapa de resolverlo solo con "ahorro de energía" está pasando. A menos que se implementen simultáneamente múltiples prescripciones, como asegurar combustible, actualizar la generación y distribución, rediseñar el sistema de precios y adaptarse al cambio climático, las temporadas de oscuridad y smog se repetirán.



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