La propagación del fuego no se detiene solo con los desastres naturales: la "cadena de incendios" se extiende a la interferencia de drones y sospechas de incendios provocados.

La propagación del fuego no se detiene solo con los desastres naturales: la "cadena de incendios" se extiende a la interferencia de drones y sospechas de incendios provocados.

1)No es que "los incendios hayan aumentado", sino que "la forma de quemarse ha cambiado"

En enero de 2026, los incendios forestales que ocurrieron sucesivamente en las regiones de Biobío y Ñuble en el centro-sur de Chile arrasaron bosques, tierras agrícolas y áreas residenciales en un corto período de tiempo, desarrollándose en una situación grave que involucró muertes y evacuaciones masivas. Las imágenes del lugar mostraban llamas "corriendo" por las laderas de las montañas, humo cubriendo las ciudades y largas filas de vehículos evacuando.


Sin embargo, lo que los expertos enfatizan es que la crisis actual no se debe a que "el número de incendios sea anormalmente alto". Más bien, el problema radica en que, incluso con pocos incendios, el área quemada se dispara, y el fuego avanza más feroz y rápidamente. Las características de una "temporada de incendios extrema" observadas en todo el mundo se han manifestado claramente en Chile.


2)La receta es "ignición × combustible × sequedad" — y los humanos están involucrados en todo

El riesgo de incendio se determina, en términos generales, por la combinación de "ignición", "material combustible" y "sequedad" (incluyendo altas temperaturas, baja humedad y viento). En Chile, la sequía que ha durado más de una década ha secado las plantas, y las altas temperaturas del verano y los vientos fuertes e irregulares han intensificado el fuego. Hasta aquí, es fácil entenderlo como "la severidad del clima".


Sin embargo, lo que los científicos han repetido en esta ocasión es la vulnerabilidad cuando el paisaje creado por el hombre se combina con el cambio climático. Además de que muchas de las causas de ignición son humanas, las viviendas se han expandido en áreas donde los límites entre la ciudad y el bosque son borrosos, conectando el fuego directamente de un "desastre forestal" a un "desastre urbano".


3)¿Quién aumentó los "bosques inflamables"? — La aceleración que trae la plantación

En el centro-sur de Chile, se extienden grandes plantaciones de pinos y eucaliptos cultivados para madera y pulpa. Estos son atractivos desde el punto de vista industrial debido a su rápido crecimiento, pero tienden a acumular condiciones problemáticas desde la perspectiva de los incendios.

  • La misma especie de árbol y la misma edad de los árboles se repiten, lo que dificulta que el combustible se interrumpa

  • Las ramas secas y las hojas caídas se acumulan en el suelo, y si la gestión es insuficiente, el fuego puede entrar fácilmente

  • Las ramas guían el fuego hacia arriba como una "escalera", lo que facilita que se convierta en un incendio de copas (donde la parte superior de los árboles se quema)

  • En condiciones de viento fuerte, las chispas (fuego volador) se transportan en grandes cantidades hacia adelante, creando nuevos focos de incendio al otro lado de la línea de fuego


Lo importante aquí es la observación de que "a menudo no son las llamas las que queman las casas, sino las chispas". Las chispas caen en materiales combustibles en el ático o en el jardín, creando un "segundo incendio" aquí y allá. Como resultado, el método tradicional de control de rodear y detener el fuego con líneas se vuelve menos efectivo.


Por otro lado, los bosques nativos pueden retrasar la propagación del fuego debido a su diversidad y humedad, y el mismo "bosque" no se quema de la misma manera. En otras palabras, la crisis actual no puede explicarse solo por el clima. Las elecciones de uso del suelo, como "qué plantar, cómo plantarlo y cómo gestionarlo", han contribuido a aumentar la velocidad y la temperatura de los incendios.


4)El "segundo desastre" que queda después de las llamas — la cadena de humo, suelo, agua y ecosistemas

El daño de los incendios forestales no se puede medir solo por el área quemada o la destrucción de viviendas. El humo se transporta a largas distancias, afectando el sistema respiratorio y circulatorio. Incluso después de que el fuego se apaga, el suelo adquiere una propiedad repelente al agua, lo que dificulta la infiltración del agua de lluvia y aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. Si los sedimentos fluyen hacia los ríos, también aumentan los costos de purificación del agua.


Lo más grave es la posibilidad de que los ecosistemas no "vuelvan a su estado original". En áreas que han ardido intensamente, las especies exóticas o las plantas altamente invasoras se expanden preferentemente, reemplazando los bosques nativos. Como resultado, es más probable que ocurran incendios futuros, creando un "círculo vicioso" donde el desastre llama al desastre.


5)La "velocidad del lugar" capturada por las redes sociales — difusión, apoyo, ira

En el incendio actual, las redes sociales también jugaron un papel importante. No solo las publicaciones de los residentes locales, sino que las cuentas relacionadas con desastres recopilaron imágenes y compartieron la situación de los daños en tiempo real con el mundo. Las publicaciones que mostraban imágenes satelitales de las franjas de humo y la expansión de los focos de incendio se difundieron especialmente, y se recibieron reacciones de que "se entiende el peligro más intuitivamente que con un mapa".


Al mismo tiempo, las redes sociales también se convirtieron en un "canal de apoyo". La información sobre evacuaciones, la escasez de suministros, el rescate de animales y la convocatoria de voluntarios se compartieron en mensajes cortos, acelerando la cooperación mutua. Por otro lado, en la sección de comentarios, surgieron ira y debates políticos como "¿por qué no se emitió una alerta más temprano?", "¿no es esto el resultado de la política de plantaciones?" o "si se sospecha de incendio intencionado, debería haber un castigo severo". Se puede interpretar que el desastre no se percibe solo como un fenómeno natural, sino como un problema de diseño social.


Otra perspectiva que llamó la atención fue la crítica a las acciones que obstaculizan las operaciones de extinción. Según los informes, se informó de ataques a los bomberos y vuelos de drones no autorizados que podrían obstaculizar el uso de helicópteros y aviones de extinción. El deseo de capturar imágenes, en última instancia, compromete la seguridad en el lugar y la eficiencia de la extinción — una contradicción en la respuesta a desastres en la era de las redes sociales.


6)La desinformación también "se propaga" — videos antiguos, cifras recortadas

Cuanto más poderosas son las redes sociales, más fácil es que las chispas de desinformación se propaguen. En esta ocasión, se informó de casos en los que videos de bomberos grabados en otros años se difundieron como si fueran "incendios actuales", y se publicaron artículos de verificación. Durante los desastres, cuanto mayor es la ansiedad, más se tiende a creer y compartir imágenes impactantes. Sin embargo, los videos incorrectos no solo amplifican el miedo y la ira, sino que también pueden llevar a errores en la priorización de la ayuda y en las decisiones de evacuación.


Para transmitir la situación en el lugar, es esencial verificar la fuente de la publicación, la fecha y hora de la grabación, y las pistas del lugar (geografía, edificios, señales), y comparar múltiples informaciones. "Confirmar" antes que "difundir". Esta es una medida mínima de prevención de incendios que también se requiere del lado del receptor.


7)Lo que se necesita a continuación no es solo "la capacidad de extinguir" — hacia el diseño de una sociedad que no se queme

En la primera línea de los incendios, el esfuerzo de los bomberos es indispensable. Sin embargo, el "próximo paso" que mencionan los expertos no se limita solo a la respuesta después de que el fuego ha comenzado. Un sistema para reducir los incendios, un sistema para gestionar el combustible (materiales combustibles), un espacio de defensa en las áreas residenciales (como crear franjas resistentes al fuego alrededor de las casas), y a largo plazo, la mitigación y adaptación al cambio climático. Estos son aspectos discretos, políticamente complejos y con beneficios a largo plazo que no son inmediatamente visibles.


Aun así, lo que los incendios en Chile han revelado es la realidad de que cuando la "temporada de incendios" cambia cualitativamente, las normas convencionales no son suficientes. Si el fuego se vuelve más rápido y caliente, la información, el apoyo y el diseño social deben actualizarse para coincidir con esa velocidad y precisión.



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