¿Caminar con bastones dos veces por semana aligera el corazón? La marcha nórdica se destaca por mejorar los síntomas de la depresión.

¿Caminar con bastones dos veces por semana aligera el corazón? La marcha nórdica se destaca por mejorar los síntomas de la depresión.

¿Puede el Nordic Walking dos veces por semana ser el "primer paso" para los síntomas de depresión?

Cuando se trata del tratamiento de la depresión, muchas personas piensan en la farmacoterapia o la psicoterapia. Por supuesto, estas siguen siendo opciones centrales y un apoyo indispensable para quienes tienen síntomas graves. Sin embargo, en los últimos años, ha surgido otra columna de atención: el ejercicio.

En particular, lo que está en discusión ahora es el "Nordic Walking", que utiliza dos bastones para caminar. Aunque a simple vista se parece a caminar, implica el uso de brazos, hombros, espalda y torso, lo que lo convierte en un ejercicio más completo que un simple paseo. Originalmente se popularizó como entrenamiento de verano para esquiadores de fondo, pero ahora se utiliza para promover la salud de los ancianos, mantener la función cardiovascular, rehabilitación y como medida contra enfermedades del estilo de vida.

Lo que destaca en este estudio es que se observó un efecto con una frecuencia relativamente realista de "dos veces por semana", "una hora por sesión" y "durante 10 semanas". En el estudio, se comparó a 64 adultos con síntomas de depresión moderada a severa, dividiéndolos en un grupo que practicaba Nordic Walking y un grupo de control que no realizaba ningún programa de ejercicio. El grupo de Nordic Walking tenía 48 personas y el grupo de control 16. Los participantes, bajo la supervisión de un instructor especializado, continuaron con sesiones de una hora dos veces por semana durante 10 semanas, a una intensidad moderada del 65-75% de su frecuencia cardiaca máxima.

Como resultado, el grupo que realizó Nordic Walking mostró una disminución significativamente mayor en las puntuaciones de síntomas depresivos en comparación con el grupo de control. Además, la mayoría de las mejoras se concentraron en las primeras cinco semanas, no en la segunda mitad de las 10 semanas. Los investigadores informaron que los participantes con síntomas depresivos más severos experimentaron mejoras más significativas y rápidas al inicio.

Esta "rapidez" es importante. Para las personas con síntomas de depresión, el tiempo que tarda en aparecer el efecto del tratamiento puede ser una gran barrera. Si no sienten ningún cambio durante meses después de comenzar algo, la motivación para continuar puede disminuir. Por eso, el hecho de que se observaran cambios en un período relativamente corto de cinco semanas es de interés tanto clínico como social.

Sin embargo, es importante no simplificar diciendo que "el Nordic Walking por sí solo cura la depresión". Aunque el estudio es prometedor, el tamaño de la muestra es de solo 64 personas, lo que no es grande. Fue un ensayo abierto donde los participantes sabían a qué grupo pertenecían, lo que podría haber influido en los resultados debido al efecto de expectativa de "mejorar porque estoy haciendo ejercicio". Además, debido a las leyes de privacidad en Francia, no se pudo recopilar suficiente información sobre si los participantes estaban usando antidepresivos o psicoterapia.

En otras palabras, este estudio no demuestra que "el ejercicio reemplace la atención médica". Más bien, debería leerse como una propuesta de que la actividad física se considere más seriamente como un complemento al tratamiento, junto con la farmacoterapia, la psicoterapia, el apoyo vital y las conexiones sociales.

La ventaja del Nordic Walking radica en su accesibilidad. No es necesario ir al gimnasio ni tener experiencia especial en ejercicio. Aunque es necesario aprender a usar los bastones, una vez que se dominan los conceptos básicos, se puede practicar en caminos al aire libre o parques. Al añadir el movimiento de los brazos, la postura, el ritmo y la respiración a la acción cotidiana de caminar, es más fácil aumentar la intensidad del ejercicio que en un simple paseo.

Cuando se tienen síntomas de depresión, incluso moverse puede ser difícil. Levantarse por la mañana, vestirse, salir. Nada de esto es fácil. Por eso, decir "hagamos ejercicio" a veces puede ser agobiante para la persona. Puede sonar como si se le estuviera culpando por no poder hacerlo.

Sin embargo, el valor que muestra este estudio no es una cuestión de fuerza de voluntad. No se trata de entrenamientos intensos cinco veces por semana ni de correr largas distancias. Se trata de caminar dos veces por semana, con un instructor, a una hora fija, junto a personas con el mismo objetivo. Esa estructura en sí misma puede ser un apoyo para quienes tienen síntomas de depresión.

El efecto del ejercicio no se puede explicar solo por el consumo de calorías o el aumento de masa muscular. Salir al aire libre y recibir luz, respirar profundamente, sincronizar el ritmo del cuerpo, sentir una sensación de logro, estar en el mismo lugar que otras personas. Estos elementos se combinan para afectar el estado de ánimo, el sueño y la autoeficacia. El Nordic Walking es un ejercicio que incorpora estos elementos de manera relativamente natural.

En las redes sociales, este estudio se está difundiendo silenciosamente. Se puede ver el número de veces que se ha compartido el artículo de MedicalXpress, y PsyPost también ha presentado el contenido del estudio en Instagram, Facebook y YouTube Shorts. Sin embargo, dentro de lo que se puede confirmar, la impresión es que está llegando gradualmente a aquellos interesados en la psicología y la información de salud, más que desatando un debate explosivo.

Las reacciones se dividen principalmente en tres tendencias.

La primera es de expectativa. "Si se trata de caminar, creo que puedo hacerlo", "Es más fácil de empezar que correr", "Es bueno tener opciones además de los medicamentos", son algunas de las percepciones. Especialmente para aquellos que tienen una aversión al ejercicio, el Nordic Walking se percibe como un ejercicio "no demasiado serio". No hay necesidad de correr, no hay necesidad de competir, se puede hacer al aire libre. Esta accesibilidad es bien recibida.

La segunda es de cautela. Si solo se destaca el número "70% de mejora", existe el riesgo de simplificar en exceso la depresión. Los antecedentes de los síntomas depresivos involucran múltiples factores, como causas biológicas en el cerebro, estrés, aislamiento, problemas laborales o familiares, sueño, preocupaciones económicas y experiencias pasadas. No se trata de que caminar resuelva todo. En las redes sociales, la información de salud tiende a ser recortada, por lo que es importante evitar malentendidos como "dejar de tomar medicamentos sin consultar a un médico" o "decirle a alguien que está sufriendo que le falta ejercicio".

La tercera es una reacción más práctica. "¿Qué tipo de bastones debo comprar?", "¿En qué se diferencia del caminar normal?", "¿Tiene efecto si lo hago solo?", "¿Se puede hacer en parques en Japón?", son algunas de las preocupaciones para llevarlo a la vida cotidiana. Esta es una reacción muy importante. Cuando los resultados de la investigación llegan a la sociedad, lo que realmente importa es el momento en que las cifras de los estudios se transforman en acciones diarias.

Entonces, ¿cómo debería considerarse su incorporación en la práctica?

Primero, las personas con depresión o síntomas depresivos severos deberían ver el Nordic Walking no como un "sustituto del tratamiento", sino como una "opción de apoyo al tratamiento". Aquellos que ya están recibiendo atención médica deberían comenzar consultando con su médico o profesional especializado para estar seguros. Las personas con preocupaciones sobre su condición física, enfermedades preexistentes o dolor en las rodillas o la espalda no necesitan aumentar la intensidad de manera forzada.

En segundo lugar, no se debe intentar cumplir perfectamente con las dos veces por semana y una hora desde el principio. Aunque el estudio mostró efectos bajo esas condiciones, en la vida real, se puede comenzar caminando solo 10 minutos. Cambiarse de ropa, salir, caminar un poco por el camino cercano. Incluso eso puede dar una sensación de "hoy he dado un paso adelante". Para las personas con síntomas depresivos, esta pequeña sensación de logro no debe subestimarse.

Además, si es posible, es más fácil continuar si se comienza con alguien más que solo. Clases de Nordic Walking, cursos de salud municipales, grupos de caminata comunitarios, programas en instalaciones de rehabilitación o clubes deportivos, un entorno con acompañantes puede ser un apoyo para la continuidad. En el estudio actual, no se debe pasar por alto que fue un programa "supervisado" realizado bajo la dirección de un instructor.

Además, el Nordic Walking tiene un significado simbólico de "mejorar la postura". Al sostener los bastones, los brazos se mueven, el pecho se abre y la mirada se eleva. En un estado depresivo, el cuerpo tiende a encogerse, la mirada se baja y la respiración se vuelve superficial. Por supuesto, cambiar la postura no cura inmediatamente el estado mental, pero es posible que la forma en que se utiliza el cuerpo influya en el estado de ánimo.

La Organización Mundial de la Salud también explica que la actividad física en adultos es importante para la salud mental y física y está relacionada con la reducción de los síntomas de depresión y ansiedad. Se recomienda ampliamente que los adultos realicen al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada por semana. El estudio de Nordic Walking actual se configuró para dos veces por semana, un total de 120 minutos, lo que también puede ser un marco realista cercano a la cantidad de ejercicio recomendada generalmente.

Sin embargo, aquí también hay una trampa. No son pocas las personas que, al escuchar la cantidad de ejercicio recomendada, sienten que "no pueden hacerlo". Por eso, la forma de transmitir el mensaje es importante. En lugar de decir "no tiene sentido si no haces 150 minutos a la semana", es necesario comunicar que "tiene sentido moverse aunque sea un poco" y "puedes empezar de la manera que puedas en los días que puedas". La OMS también afirma que es mejor tener algo de actividad física que nada, y que toda actividad física contribuye a la salud.

La esperanza que muestra este estudio no es para decirle a las personas con depresión "esfuérzate más". Más bien, es todo lo contrario. Indica que es necesario que la atención médica, la comunidad, la familia y el lugar de trabajo creen un sistema en el que no se tenga que esforzar solo para moverse. Que los parques y aceras sean seguros, que haya clases para principiantes, que los costos no sean demasiado altos, que haya instructores con comprensión de la salud mental. Solo con esta infraestructura, el ejercicio se convierte en un apoyo social, no en una cuestión de responsabilidad personal.

Si este tema se difunde en las redes sociales, la forma deseable de expansión no es "parece que caminar cura", sino "además del tratamiento, creemos espacios para caminar", "aumentemos los programas de ejercicio que sean accesibles para personas aisladas", "consideremos la actividad física como parte del apoyo, al igual que los medicamentos y el asesoramiento".

Para las personas que están en medio de síntomas depresivos, el futuro puede parecer lejano. Hay días en los que incluso imaginarse a sí mismos dentro de 10 semanas es difícil. En esos momentos, los resultados del estudio que sugieren que "puede haber cambios en cinco semanas" pueden ser una pequeña luz. Sin embargo, esa luz no es para apresurar a la persona. Es para que los que están alrededor iluminen el camino y caminen a su lado.

El Nordic Walking no es una magia especial. Pero el acto de moverse, salir, respirar, pisar el suelo y avanzar poco a poco tiene aspectos que se superponen con la recuperación de la depresión. La recuperación no es una línea recta. Hay días en que se detiene. Hay días en que se retrocede. Aun así, al igual que marcar un paso con los bastones, es posible avanzar utilizando apoyos.

Este estudio ha proporcionado una base científica para ese paso. No solo en el ámbito médico, sino que también tiene potencial para aplicarse en la promoción de la salud comunitaria, las estrategias de salud mental en el lugar de trabajo, los programas de prevención en escuelas y municipios. Especialmente para personas que no son aficionadas al ejercicio, personas mayores, personas con preocupaciones sobre correr y personas que tienden a aislarse, el Nordic Walking puede ser una opción relativamente fácil de adoptar.

Lo importante es no obsesionarse demasiado con los números. Y tampoco ignorarlos. El titular "70% de mejora" es fuerte. Pero lo que realmente se debe observar es el cambio en la vida detrás de eso. Caminar dos veces por semana, una hora, con alguien más. Usar el cuerpo, estar al aire libre, recuperar un poco el ritmo personal. Esa acumulación puede ayudar en la recuperación emocional.

El apoyo a la depresión no es una elección entre medicamentos o ejercicio, atención médica o hábitos de vida. Lo que se necesita es la idea de combinar múltiples apoyos. El Nordic Walking, como uno de esos apoyos, tiene valor para ser examinado y expandido aún más en el futuro.

Cuando el corazón está pesado, el primer paso es muy pesado. Por eso, se necesita una sociedad que no deje que esa carga recaiga solo en la persona. Los bastones son herramientas que apoyan el suelo, pero también pueden ser un símbolo del sistema que nos apoya en la recuperación.



URL de la fuente

  1. Artículo de ad-hoc-news. Se informa sobre la mejora de los síntomas depresivos al practicar Nordic Walking dos veces por semana.
    https://www.ad-hoc-news.de/wissenschaft/depression-nordic-walking-zweimal-woechentlich-senkt-symptome-um-70/69607489
    Contenido de referencia: Tema del artículo, Nordic Walking dos veces por semana, mejoras en 5 y 10 semanas.
  2. Artículo de MedicalXpress: Explicación del contenido del estudio para el público en general. Ensayo controlado aleatorio con 64 personas, programa de 10 semanas con sesiones de una hora dos veces por semana, mejora temprana en 5 semanas, remisión del 35-53.6%, número de compartidos, etc.
    https://medicalxpress.com/news/2026-06-nordic-significantly-depression-symptoms-weeks.html
    Contenido de referencia: Resumen del estudio, número de participantes, condiciones de ejercicio, evaluación BDI-II, mejora temprana, tasa de remisión, situación de compartición en redes sociales.
  3. Información del estudio publicado en Journal of Affective Disorders: "Early antidepressant effects of supervised Nordic walking in adults with moderate to severe depression" por Clément Ginoux y otros.
    https://doi.org/10.1016/j.jad.2026.121618
    Contenido de referencia: Título del estudio, autores, revista de publicación, DOI. Información del artículo en MedicalXpress y ResearchGate.
  4. Página del artículo en ResearchGate: Resumen del estudio, métodos, número de participantes, grupo de Nordic Walking con 48 personas y grupo de control con 16 personas, frecuencia cardiaca máxima del 65-75%, mejora en el punto de 5 semanas, etc.
    https://www.researchgate.net/publication/402524112_Early_antidepressant_effects_of_supervised_Nordic_walking_in_adults_with_moderate_to_severe_depression_A_randomized_controlled_trial
    Contenido de referencia: Diseño del estudio, participantes, contenido de la intervención, puntos de evaluación, resultados, limitaciones del estudio.
  5. Artículo de PsyPost: Presentación del contenido del estudio como noticia de psicología. Atributos de los participantes, número de sesiones, condiciones del grupo de control, limitaciones del estudio, difusión en redes sociales, etc.
    https://www.psypost.org/practicing-moderate-intensity-nordic-walking-reduces-depression-symptoms-study-suggests/
    Contenido de referencia: Explicación del estudio, atributos de los participantes, respuesta clínica, limitaciones del estudio, difusión en redes sociales.
  6. Hoja informativa de la OMS "Physical activity": Relación de la actividad física con la reducción de los síntomas de depresión y ansiedad, la salud cerebral, el bienestar general, cantidad recomendada de actividad física para adultos, etc.
    https://www.who.int/news-room/fact